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9 sep. 2021

La Revolución de Emiliano Zapata - La Revolución de Emiliano Zapata (1971) y Hoy (1972) [Repost]

 
Hola de nuevo a todos, sean bienvenidos a este nuevo post del especial de psicodelia mexicana en conmemoración de los 50 años del Festival de Avándaro, esta vez tuve que apurarme en hacer esta reseña y en subir el disco, ya que resulta ser que el especial fue un éxito inesperado, pues por ejemplo, la entrada del Ritual en una semana llegó a más de 500 visitas e igualmente la publicación de los Dug Dug's llegó a un número lo suficientemente grande en un poco más de una semana, cosa que me dejó contento, pues cuando el blog regresó a la actividad constante en Abril, yo esperaba que las entradas de grupos gringos e ingleses levantaran al blog, sin embargo, todas lograron tener un número de visitas mediano en un transcurso de 1 a 2 semanas e incluso a algunas publicaciones tuve que hacerles doble publicidad para que llegaran a un número decente de visitas e incluso algunas tuviesen comentarios, por lo que tuve que llegar a la conclusión de que la mayor parte del público de OutsideInside Music no viene tanto por los grupos extranjeros, sino esperando a que aquellos discos de rock mexicano que alguna vez publiqué por allá entre el 2010 y el 2012 estuviesen actualizados, por lo que les tengo buenas noticias, el especial se extenderá hasta Octubre y si ustedes lo piden, es posible que lo pueda extender hasta Noviembre, por lo que espero que comenten su parecer e incluso que hagan sus proposiciones para publicar aquí, cosa que me ayudará muchísimo para hacer al especial más completo, por otro lado, no tengo más que decir al respecto y ¡Hasta la próxima!

Estos discos de la Revolución de Emiliano Zapata fueron publicados en el blog por primera vez en el otoño del 2010, cuando este blog comenzaba a hacerse un nombre, aunque estaban en unos ripeos en Mp3 bastante malos y sin el arte completo, luego el debut lo volví a publicar en el verano del 2012, esta vez siendo mi propio ripeo en FLAC y con el arte completo, después en Enero del 2013 volví a postear el segundo, igualmente con mi ripeo y el arte completo, debo mencionar que ambos son los remasters en Mini-LP que sacó la Universal en el 2009, después se pasaron años hasta que ahorita decidí volverlos a publicar, pero esta vez decidí hacer un post más o menos completo, ya que además de incluir los ripeos que hice, decidí incluir varias versiones que me he encontrado, entre ellas: las primeras ediciones en CD de ambos discos, un bootleg mexicano del debut ripeado por Carmor de Viaje al Espacio Visceral, otro que es un ripeo de una remasterización en vinilo en 24/96 que me encontré en Rutracker y finalmente un bootleg ruso del 2017 que también me encontré en esa página, todo esto para comparar la calidad de cada uno.

La Revolución de Emiliano Zapata se formaron en 1969, cuando la influencia de la contracultura proveniente de los anglosajones se estaba haciendo latente en México y ellos querían hacer un grupo que sonara similar a sus ídolos (Quicksilver Messenger Service, Jefferson Airplane, Grateful Dead, Jeff Beck, entre otros), por lo que pronto, después de haber estado ensayando con guitarras acústicas, se compraron su equipo que constaba de guitarras Gibson, Rickenbacker, Vox y Fender junto con amplificadores Kustom (que en aquel entonces eran muy baratos por ser de transistores) y pronto comenzarían a tocar en fiestas, lugares nocturnos y escuelas, por lo que en 1970 comenzaron a escribir canciones originales, entre ellas la icónica Nasty Sex que básicamente fue compuesta para un concurso de la estación de radio Ondas de Alegría en el que terminaron ganando frente a los Papos (otro grupo popular de la escena de Guadalajara) y así firmaron un contrato con la Polydor que resultó en la grabación de su primer sencillo, que marcaría un antes y un después en la historia del rock nacional y así junto con los Spiders, ellos serían los principales impulsores del movimiento conocido como "la Onda Chicana" y así este tuviera una explosión importantísima que marcaría el rompimiento definitivo con los refritos y así comenzaría una época muy promisoria dentro del rock mexicano que finalmente terminaría siendo truncada por el Avandarazo y a unos de los primeros en afectarle esto fue a la Revolución de Emiliano Zapata, quienes en 1972 seguían siendo el grupo más popular del país y repentinamente se vieron reprimidos hasta tal punto que ya no podían tocar en los lugares donde solían hacerlo y esto dio paso a que cambiaran de estilo en 1975.


La Revolución de Emiliano Zapata (1971)
En Abril de 1971 salió su primer disco de larga duración también bajo el sello de Polydor, en el que básicamente podemos encontrar la fórmula que los hizo conocidos, por un lado está el rock ácido guitarrero influenciado por el sonido de San Francisco y por el otro está el folk rock psicodélico que incluye guitarra acústica, flauta transversal y armónica, sin embargo, habría que mencionar que aquí el grupo todavía suena algo inmaduro, pues a pesar de que sus canciones muestran muchísimo potencial, ya que la mayoría son grandes melodías, la ejecución del grupo muestra algunos riscos importantes que desbalancean un poco al álbum en general, como por ejemplo, cierta descoordinación entre los instrumentos, la producción un tanto rudimentaria -aunque muestre mucha mejoría en relación al sencillo original de 1970- y el inglés malísimo de Oscar Rojas y los demás integrantes que le hacen coros, sin embargo no todo está perdido, pues tenemos a un grupo capaz de componer melodías memorables y que a pesar de sus carencias, su ejecución desborda de honestidad y pasión, cosa que definitivamente los llevó a estar en un lugar muy alto dentro de la psicodelia mexicana, algo que incluso para muchos contemporáneos suyos fue una tarea imposible, teniendo en cuenta que en ese momento estaban en la cúspide grupos como el Ritual, los Dug Dug's, los Spiders, la Comuna, Antorcha, la Verdad Desnuda, la Fachada de Piedra, el 39.4 y Love Army, todos ellos músicos de primera.

El disco inicia con la icónica Nasty Sex, la canción más importante y trascendente de la psicodelia mexicana, pues fue tanta su magnitud cuando salió por primera vez en 1970, que su éxito no fue simplemente algo regional, sino que entró en las listas de popularidad de Estados Unidos y de Europa, cosa que ningún otro grupo mexicano de aquel entonces logró, lo que les hizo ganar 5 medallas por haber hecho tal logro. Ahora, hablamos más propiamente de la música, estamos ante un tema con una composición extremadamente sencilla en la que apenas se conjugan tres acordes y en la que su mayor base melódica son las canciones Born on The Bayou de los Creedence y Honky Tonk Women de los Rolling, sin embargo es en la guitarra solista de Javier Martín del Campo donde se encuentra el aspecto psicodélico que la sitúa dentro del rock ácido, pues aquí encontramos a un virtuoso que se encuentra en la escuela que dejó la escena de San Francisco, especialmente John Cipollina, pero igualmente se encuentra situado en la escuela que dejaron guitarristas como Jeff Beck y Alvin Lee y por otro lado, la letra ha sido motivo de controversia, por ejemplo esto hizo que Parménides García Saldaña los tildara de "fresas" y que el intento fallido de periodista y trovador lumpenburgués Hugo García Michel los llame "conservadores y retrógradas", pues básicamente lo que la letra nos relata es un regaño a una chava que anda teniendo sexo casual con hombres irresponsables para que se enfoque en el amor real, cosa que curiosamente hoy no suena nada retrógrada o conservadora, sino que al contrario, hoy resulta ser algo completamente honesto, especialmente en la actualidad donde las relaciones con otras personas ya no tienen ningún cimiento y esta carencia se ve reflejada en la promiscuidad y esta termina siendo justificada por el discurso identitario y políticamente correcto. Temazo.

Melynda es tal vez la canción que más se acerca al garage rock sesentero, por su relativa simpleza estructural, su ritmo algo veloz, sus acentos marcados por un bajo fuzzeado y su ataque guitarrero que de nuevo es lo que otorga el aspecto psicodélico a la canción. Temazo.

I Wanna Know es folk rock psicodélico garajero de tonos melancólicos que recuerda a los gringos Negative Space (The Long Hair) o a sus contemporáneos, también jaliscienses la Quinta Visión (Suddenly) y es que estamos ante un tema bastante tranquilo y melancólico en el que los instrumentos que toman protagonismo son la flauta transversal y la armónica. Muy bueno.

If You Want It es rock ácido al más puro estilo de Quicksilver Messenger Service, pues aquí encontramos esa atmósfera melodramática tan propia de aquel cuarteto sanfranciscano, así como también a Javier Martín del Campo haciendo su mejor impresión del estilo de John Cipollina e igualmente algo que se me hizo sumamente interesante fue la inclusión de un solo de bajo con fuzz, un recurso relativamente poco común que solo se los he escuchado a muy pocos grupos, entre ellos a los enormes Ill Wind (Dark World) y a unos cuantos grupos más. Obra maestra.

Shit City o Ciudad Perdida es un tema completamente instrumental de rock ácido, en donde los ecos del sonido de San Francisco se vuelven a hacer patentes pero igualmente la influencia del surf, cosa que me parece sumamente interesante teniendo en cuenta que México no había tenido a grupos de surf durante principios y mediados de los 60's, y no fue hasta relativamente hace poco tiempo que surgieron grupos del estilo, por lo que estamos ante un tema que curiosamente se adelanta al surgimiento de ese subgénero en México y al mismo tiempo es una de las pocas canciones instrumentales del rock mexicano de aquella época, por eso es que también se convirtió en otro tema icónico del grupo. Obra maestra.

A King's Talk o como la tradujeron en su momento, Pláticas de un Rey, es un rock ácido que de nuevo tiene tintes melancólicos, pero con la novedad de introducir la influencia de la música medieval, cosa que me parece también sumamente interesante, teniendo en cuenta que como he venido diciendo anteriormente, el rock mexicano tiene la mala fama de ser paupérrimo tanto en ejecución como compositivamente hablando, al punto de que un buen amigo de Tamaulipas dijo correctamente que en su mayoría está al nivel de aficionado, sin embargo, lo que notamos aquí, es que a pesar de que al grupo le faltaba pulir su ejecución y sus composiciones, aquí ya estamos hablando de una melodía magistral y que muestra un refinamiento que generalmente solo podríamos atribuirle a un grupo extranjero y que definitivamente pone a la Revo en un lugar muy alto dentro del rock mexicano de la época como venía diciendo más arriba e igualmente se incluye una sección que hace eco de The Fool de Quicksilver Messenger Service. Obra maestra.

Still Not, Not Yet vuelve al rock ácido guitarrero, de nuevo con ecos de San Francisco aunque esta vez más garajero y más crudo, en el que de nuevo la guitarra hace gala. Muy bueno.

At the Foot of the Mountain recuerda a Phil Pearlman en su época con Relatively Clean Rivers o al Pájaro Alberto con Sacrosaurio, es decir, es folk rock psicodélico algo campestre y con un sabor muy hippie que incluye guitarra acústica y flauta transversal, de nuevo, la melodía está en tono melancólico. Temazo.

El disco cierra con Under Heavens, un tema que suelo disfrutar mucho por su combinación del tono melancólico que venían manejando en algunos de los temas anteriores junto con lo guitarrero y me parece un excelente cierre para un disco que si bien no llega a ser una obra maestra absoluta a pesar de incluir tres temas que sí llegan a serlo, ya es un excelente comienzo para un grupo que de otra manera sí terminaría creando uno de los mejores discos hechos en México que curiosamente fue el soundtrack de la película la Verdadera vocación de Magdalena, pero aquí ya se nota a un grupo con mucho potencial artístico pero que todavía no pulía por completo sus ideas.


Hoy (1972)
A finales de 1971, la Revolución de Emiliano Zapata seguían siendo el grupo más popular de México, al punto de que la gente podía amontonarse en gran cantidad con tal de estar en uno de sus conciertos e incluso si no mal recuerdo (espero que alguien me lo confirme) incluso la gente llegó a romper algo en un salón de Veracruz por la cantidad inmensa de gente en un espacio relativamente reducido, por lo que estaban considerados en el plan original del Festival de Avándaro, en el que iba a haber una carrera de coches y una noche mexicana amenizada por los músicos jóvenes más importantes de ese momento: Javier Bátiz y la Revolución de Emiliano Zapata, cosa que finalmente terminó siendo descartada, debido a que Javier Bátiz se sentía una diva y quiso que le cubrieran todo, incluyendo una habitación en el hotel Avándaro y la Revo tuvieron que rechazar la propuesta porque tenían su agenda cubierta para Septiembre de 1971, por lo que no estuvieron en Avándaro. En ese mismo tiempo, el grupo se había mudado al Distrito Federal y empezaron las tensiones entre los miembros, sin embargo su popularidad era tan alta en ese momento, que fueron elegidos para que fuesen el grupo que saliera en el debut como guionista de Jaime Humberto Hermosillo La verdadera vocación de Magdalena que estaría protagonizada por Angélica María y nadie más, ni nadie menos que Javier Martín del Campo, guitarrista del grupo, en la cual el grupo hace una aparición ficticia en el Festival de Avándaro y ellos son los que hacen la mayor parte de la música del filme, igualmente la película aborda un tema espinoso en su tiempo, el de como la juventud de aquel entonces era reprimida por su familia y la sociedad.

El segundo disco de la Revo, que según el mismo "Javis" fue también homónimo, pero se le suele conocer con títulos como Hoy, Nada del hombre me es ajeno o Tema de la película..., salido en noviembre de 1972 a la par de la película (que se había filmado un año antes), muestra a un grupo maduro tanto en cuestiones compositivas como en la ejecución, pues se escucha mucho más esmero en ambas, pero también encontramos a un grupo con un sonido enriquecido, pues además de su firma que era el rock ácido combinado con momentos de folk psicodélico, encontramos más elementos de soul, blues, balada romántica, música de protesta latinoamericana, algunos elementos "latinos" y hasta algo de progresivo temprano, por lo que podemos decir que estamos ante un disco muy completo, diverso y que reboza en calidad, al punto de que definitivamente se encuentra entre lo más alto a lo que el rock nacional pudo alcanzar y es por eso que vale decir que es en pocas palabras, una obra maestra, igualmente la portada es una belleza de arte psicodélico que hace eco tanto del debut de Kaleidoscope como del Disraeli Gears de Cream.

El álbum inicia con In The Middle of The Rain, la cual comienza con unos cantos cuasi-gregorianos que bien podrían recordar a los enormes Ill Wind (Full Cycle) o a los Yardbirds (Still I'm Sad), para luego convertirse en un tema de psicodelia ácida frenética e intensa, con una pasión y una energía desbordantes y contagiosas, en el que el grupo suena completamente cohesionado y su ejecución es magistral en cada momento e incluso Oscar Rojas se escucha mucho mejor aquí, pues por un lado su voz se escucha más expresiva y su Inglés muestra mucha mejoría al punto de no sonrojar tanto como lo hacía en el debut, igualmente los solos del "Javis" ya no suenan tanto como intentos de clonar el estilo de John Cipollina, Jeff Beck o Alvin Lee, aunque aún se puede notar la influencia hasta cierto punto, sin embargo, aquí suena más psicodélico que nunca, igualmente la inclusión de las coristas Marylú Bano y Patricia McLean funciona de forma excelente en la canción, pues ambas contaban con unas voces muy dulces y bellas que quedaban perfectas para lo que estaban haciendo en este tema. Obra maestra de principio a fin.

En el segundo tema viene Now Listen This Song, que a diferencia del tema anterior, aquí estamos ante un sereno y delicado tema de folk psicodélico que incluye guitarra acústica arpegiada, una batería muy suave, bajo y flauta transversal, mientras que de la voz principal se hace cargo ahora Carlos Valle Ramos, quien posee un tono más pacífico y limpio que Oscar Rojas, aunque también en el registro de tenor lírico, igualmente los coros de Marylú y Pati son bellísimos aquí también. Otra obra maestra.

Ahora le toca el turno al "Javis" de cantar en Petra y sus Camaradas, un tema de blues souleado y pesado con tintes "latinos" y cierto tufo de rock ácido hendrixiano que es guitarrero por donde se le vea y que hace eco de lo que habían venido haciendo sus también contemporáneos la Fachada de Pïedra, con quienes más tarde compartirían miembros, igualmente la interpretación vocal de Javier Martín del Campo, a diferencia de la de Oscar Rojas y la de Carlos Valle, suena más agresiva y blueseada, en la que puedo escuchar la influencia de John Fogerty, además del mismo peso de voz, por lo que yo supongo que en ese preciso momento, el "Javis" tenía el registro de tenor dramático o tal vez de tenor spinto. Temazo.

Again es otra de las grandes obras maestras del grupo, pues aquí estamos hablando de uno de los temas más hermosos que se hayan compuesto en toda la historia del rock mexicano, dejando en claro que fue en este preciso momento cuando el rock estaba en su punto más álgido en cuanto a creatividad y ejecución, algo que finalmente se probó irrepetible en los años venideros en los que el rock se vulgarizó a tal punto que la mayor parte del material resultó de mediano a patético. El tema en cuestión es también folk psicodélico, esta vez con algunos tintes de progresivo también, lo que lo enriquece aún más. Por otro lado, la instrumentación consiste en guitarra acústica arpegiada, piano, maracas, bajo, batería y flauta transversal y la interpretación de Oscar Rojas es muy buena, sin embargo, la que se lleva todos los aplausos es la de Angélica María que aparece en la película en la escena de Avándaro y me parece una lástima que nunca haya salido siquiera en un sencillo o en una recopilación del grupo, y es que es probable que exista por ahí la versión completa cantada por ella, pero nadie de la Universal (que hoy poseen los derechos de distribución de la Polydor) se ha dedicado a revisar cuidadosamente las cintas de los discos del grupo, por lo que esperemos que en algún momento se recupere la versión con ella y se edite en algún nuevo remaster. Por lo pronto, lo que puedo decir es que esta es otra de las obras que recomiendo escuchar a todo el que diga que el rock mexicano nunca llegó a los mismos niveles de finura y sofisticación que llegaron numerosos artistas extranjeros, pues esta es una de las pruebas definitivas de que en efecto SÍ se hicieron obras con ese acabado.

Preludio a la Felicidad es básicamente una balada de tonos melancólicos con una letra contrastantemente optimista y esperanzadora que para muchos pecará de empalagosa, la cual incluye instrumentos como violoncelo, violines, guitarra acústica y batería, por otro lado, es la única canción de la alineación original de la Revo que está cantada en Español en lugar del típico Inglés, lo que la hace muy interesante en su especie y musicalmente es excelente aunque poco tenga que ver con el rock, pero es una muestra de lo grandes que eran como banda y que podían darse el lujo de salirse brevemente de la rutina del rock para hacer cosas como esta. Espléndido tema.

Fatman o el Kuino, es tal vez el tema más flojo del disco y que posiblemente se conecta más estilísticamente con el debut, y es que es un tema enérgico, directo y guitarrero, pero tiene unos detalles muy puntuales que de algún modo la arruinan, pues por un lado tenemos la soberbia interpretación instrumental del grupo pero por el otro, la composición no es tan buena, pues por un lado tenemos un estribillo un poco molesto, a un vocalista que en temas anteriores había mejorado muchísimo en su labor que ahora muestra un retroceso al cantar bastante gangoso y forzado y por si no fuera poco, tenemos a unas coristas que tienen voces hermosas haciendo una infumable imitación de Janis Joplin (una vaca sagrada, temo decir), por lo que se podría decir que es un intento de alguna manera fallido de imitar el sonido de Big Brother & The Holding Company (Combination of The Two) y también uno de no querer alienar al público que se habían ganado con el disco anterior. Bueno a secas.

Las cosas se vuelven a componer con So Long Ago, que es una bellísima canción de folk psicodélico hippioso y campestre en el que se incluyen bongós, pandero, violín, flauta transversal, guitarra acústica rítmica y con slide, que guarda una muy sospechosa similitud con How Do You Feel? de Jefferson Airplane. Por otro lado, la interpretación vocal de Carlos Valle me recuerda al inmenso George Harrison, pues a pesar de que no fuese un cantante super entrenado, canta con mucha pasión y sentimiento lo cual inevitablemente se termina reflejando en la interpretación y los coros de Pati y Marylú son especialmente hermosos, lo que me hace compararlas aquí con la enorme Conny Devanney de Ill Wind o incluso con la gran Lynda Squires de Reign Ghost, pues sus interpretaciones realmente son para quitarse el sombrero, contrario a la que hicieron en el tema anterior. Otra obra mestra.

El disco cierra con broche oro con I Dig It, tema que suena a rock ácido con tintes "latinos" que parece una mezcla entre Santana, Big Brother and The Holding Company y hasta algo de Frijid Pink por su acercamiento momentáneo al heavy psych ocasionado por la guitarra del "Javis" que aquí parecería como si a Gary Ray Thompson le hubiese dado por tocar temas de Santana, lo que me parece algo sumamente interesante e igualmente se agradece que esto no haya sido breve y se haya convertido en un jam que dura más de 10 minutos que incluye el solo extendido de guitarra, percusiones, bajo y timbales, por otro lado, Oscar Rojas vuelve a sonar bastante bien aquí y la imitación de Janis de las coristas Marylú y Pati no suena forzada y molesta como en Fatman, lo que me parece una mejoría muy considerable, ya que aquí suenan mucho mejor y me recuerdan a la gran Ruth Copeland. Extraordinario cierre.

Este disco es definitivamente es la joya perdida del rock mexicano de la época de Avándaro y es sorprendente que no suela ser mencionado entre los mejores discos de la época en las listas especializadas, pues es un álbum que reboza en calidad y que está en un nivel en el que muy pocos pudieron entrar, por lo que si alguien no lo ha escuchado, lo recomiendo ampliamente, es una obra maestra.

Ahora vamos a hablar de los temas extra incluidos en los remasters:

La versión del sencillo de Nasty Sex suena como un demo de audición, pues la producción es nula, sin embargo lo que podemos destacar aquí es la inclusión de congas que le dan un aire más "latino", aunque la versión del LP me sigue pareciendo superior.

Gonna Leave salió en un EP en 1973 y está interpretada por la segunda alineación del grupo que consistía en Javier Martín del Campo de la guitarra, Antonio Cruz en la batería, Adrián Cuevas en el bajo, Jorge Gamiz en la voz y Tomás Yoakum de la Fachada de Piedra en las congas y la segunda voz, y básicamente a lo que estamos enfrente es a un rock latino bastante genérico que deja escuchar, pero que no presenta ningún avance artístico para el grupo.

Pigs es todo lo contrario, pues es básicamente una combinación entre el heavy psych blusero de la Fachada de Piedra con el sonido de la Revo de este tiempo, lo que lo hace un tema muy bueno.

Congore Tumbero a la Mar salió en otro EP salido también en 1973, el cual concluiría la discografía rockera del grupo hasta el 2009, pero esa es otra historia. La música tiene esta vez ecos de la época de Quicksilver Messenger Service liderada por Dino Valenti y de Santana, es decir, es rock latino medio funkeado con algo de psicodelia con letra en Español.

Bad Dreams es más rock latino genérico en la línea de Gonna Leave, aunque de mejor calidad en mi opinión.

Mr. Jones vuelve a tener ecos del QMS de Dino Valenti al mismo tiempo de que Sympathy for The Devil de los Rolling, es decir, es psicodelia funkeada con elementos latinos, con percusiones pegajosas y un "Javis" que vuelve a sonar cipollinesco e incluso esta vez usa un echoplex que me recuerda a los jams extendidos de la canción Mojo de QMS en el que John Cipollina lo utilizaba extensamente. Temazo.


30 ago. 2021

Los Dug Dug's - Antología del Rock Vol.1: De Durango al Sonido Tijuana (2020)

Estimados lectores, como ya sabrán, he tenido complicaciones con actualizar el blog semanalmente, sin embargo, debo decirles que estoy gratamente impresionado que la publicación anterior haya llegado a más de 500 visitas en un poco más de una semana, por lo que hoy les traigo esta caja de discos que salió a fines del año pasado, la cual tenía pendiente de subir desde que la tuve en las manos, pero decidí posponer su publicación y creo que con el acercamiento del aniversario de Avándaro, es menester publicar parte de mi colección de rock mexicano de la época que incluye tanto a grupos que estuvieron presentes como a los contemporáneos que no estuvieron, uno de ellos son los Dug Dug's, los cuales fueron un grupo fundamental en el movimiento conocido como "la Onda Chicana" y además de todo, fueron los que abrieron el Festival de Avándaro aquel 11 de Septiembre de 1971.

Por otro lado, este post de alguna manera es un repost, pues si tenemos en cuenta que casi todos los discos del grupo ya habían sido publicados por aquí hace un poco más de 10 años, esta entrada también cuenta como una actualización a estos, pues aquellas publicaciones tenían mis propios ripeos de los remasters anteriores que se los compré directamente a Armando Nava en el verano del 2010, los cuales estaban en Mp3 de 320kbps y ahora estos están en FLAC, pero en lo que quiero poner énfasis es que estos remasters tienen dos cosas que me gustaron, la primera es que están editados en Mini-LP y la otra es que el sonido es mejor que el de los anteriores, los cuales sonaban bastante sibilantes, es decir, con una ecualización que tenía exceso de frecuencias agudas que comienzan desde los 4 khz en adelante, mientras que estos suenan más atenuados, algo que me agradó bastante, por lo que espero que disfruten esta caja y ¡Hasta la próxima!

La historia de los Dug Dug's comienza hace 61 años en Durango, Durango, lugar en el que el grupo de covers Xippos Rock le habló a un jovensísimo Armando Nava, que en aquel entonces era conocido como "el Latino" por su gusto por el grupo argentino los 5 Latinos para que colaborara en el recién formado grupo que unos años después se trasladaría a Tijuana, California en búsqueda de la suerte y fue ahí donde descubrieron a los Beatles, grupo que les cambiaría la vida y del que tomarían la vestimenta y repertorio. Después de años de tocar en Tijuana, deciden pasarse al Distrito Federal, en el que adoptarían el nombre de los Dug Dug's (abreviación de DUranGo, DUranGo) y así comenzarían a hacerse de renombre, al punto que fueron contratados para grabar el tema de un programa de televisión infantil, de tocar como grupo de acompañamiento de Roberto Jordán para un sencillo y para salir en la película 5 de fresa y 1 de chocolate en la que colaborarían con Angélica María, grabando una música esta vez influenciada por la psicodelia gringa y la británica, poco después se irían a intentar algún éxito a Nueva York, en donde grabaron algunos demos de las canciones que terminarían en su debut de 1971, pero el éxito no les llegaría hasta que el nuevo movimiento de rock en México ganara popularidad y así su psicodelia con canciones originales se hiciese notar junto con la de otros grupos como la Revolución de Emiliano Zapata, el Ritual, la Fachada de Piedra, la Comuna, la Máquina del Sonido o los Spiders, lo que los llevó a ser contratados para el Festival de Rock y Ruedas de Avándaro, que se celebró el 11 y el 12 de Septiembre de 1971.

Después del Festival, llegó el famoso avandarazo, que fue la prohibición implícita y totalitaria del rock en los medios de comunicación masivos, por lo que al igual que otros de sus contemporáneos, los Dug Dug's se vieron en la necesidad de tocar en los famosos Hoyos Fonquis durante toda la década, sin embargo, el grupo persistió hasta nuestros días, gracias a que también el internet ha ayudado mucho a que su música tenga exposición en otros países como Estados Unidos, Inglaterra, Alemania, Suecia, España, Italia y Japón, de donde también han surgido ediciones piratas de sus discos que aún se pueden encontrar en Discogs o en el Chopo.

Hablar musicalmente de los Dug Dug's es hablar del grupo más variopinto y polifacético que ha tenido el rock mexicano, a pesar de lo que puedan decir muchos, lo que hace a los Dug Dug's merecer ese título es que empezaron justo en la época en la que el rock and roll comenzaba a tener eco en el país para luego adoptar la vestimenta y el sonido de los Beatles, los Rolling y los Yardbirds, aunque con el paso del tiempo también tomaron influencia del garage rock gringo, especialmente de los Seeds y de Tommy James y los Shondells, para finalmente pasar a psicodelizarse y a adoptar la vestimenta hippie proveniente de Estados Unidos lo que finalmente produjo un debut de una diversidad muy psicodélica, sin embargo, con el surgimiento de una nueva alineación, el grupo pasó a convertirse en un power trio que no olvidaba sus raíces psicodélicas y las enriquecía con hard rock, folk, pop y algo de progresivo temprano, cosa que dio como resultado al disco Smog lanzado en Enero de 1973, para los siguientes años, el grupo volvió a tomar un sonido más orientado al pop psicodélico sesentero con el fin de entrar a las estaciones de radio y a las listas de popularidad (cosa que solo pasó en algunos estados del pacífico y el norte, debido a que en la capital mexicana todo lo que oliera a psicodelia, hippies o a Avándaro estaba completamente vetado de los medios de comunicación masivos), sacando así Cambia, Cambia en 1975 y finalmente su último álbum de estudio que sería El Loco de 1978 sería una condensación de todo lo que habían recorrido anteriormente así como también una especie de transición a su nuevo sonido puramente progresivo, que explotarían al máximo con el tema Open Your Mind, que fue grabado en 1978 y lanzado hasta 1985 en la recopilación Abre Tu Mente, que pronto será reposteada también.


Dug Dug's (1971)
El debut homónimo de los Dug Dug's saldría en Noviembre de 1971, con la estrategia de que después del Festival de Avándaro, el disco se iba a vender como pan caliente, sin embargo, fue algo que al parecer no pasó, ya que con el Avandarazo el rock quedó sepultado en la clandestinidad de los Hoyos Fonquis, lugares en donde el nombre de los Dug Dug's era uno de los principales referentes junto con el Three Souls In My Mind, Enigma y Vox Populi, pero no nos adelantemos, ya que eso vendrá más adelante y es que este álbum fue grabado antes de Avándaro, al parecer las primeras canciones se grabaron en 1970 como demos de Armando Nava, los cuales curiosamente terminaron siendo musicalizados por el resto del grupo en lugar de re-grabarlos, mientras que el resto del disco fue grabado en el transcurso de 1971 antes de que Jorge de la Torre (alias "la Borrega") se saliera del grupo, por lo que es el único álbum de su discografía en tener presente de forma íntegra a la alineación original del grupo.

Dug Dug's (como dice en su logotipo con alguna variación de la tipografía Art Tone de Seymour Chwast) es un disco que yo definiría como una especie de psicodelia ecléctica, pues aquí podemos encontrar temas de rock ácido guitarrero, pop psicodélico colorido, soul, beat beatlesco y bellas baladas pastorales de folk psicodélico jazzeado que ponen al grupo en las mismas ligas que el Ritual, los Spiders, la Comuna, la Verdad Desnuda y la Revolución de Emiliano Zapata, al mismo tiempo que se acercan a grupos como Spirit, los Yardbirds, Country Joe & The Fish, Truth (ex-Them) y Jethro Tull, igualmente podemos encontrar un ligero aroma a progresivo temprano aunque muy discreto y sin una completa madurez, de esto se encargaría su siguiente álbum.

El disco abre con Lost In My World, todo un viaje en LSD que incluye diversos efectos sonoros, entre ellos explosiones, algún tipo de feedback, cintas en reversa, reverb, etc. Pero por si eso no fuese suficiente, hay una guitarra fuzzeada asesina tocada por Gustavo Garaizar que aumenta aún más el ambiente lisérgico de la canción e igualmente Armando Nava hace un uso muy inteligente de fusionar el rock ácido con el huapango en los estribillos y la parte del solo de guitarra, lo que aumenta toda la experiencia multicolor que su compositor tenía en mente (a pesar de nunca probar ninguna droga), creando así la canción más viajada de toda la historia del rock mexicano que además de todo tiene ecos de Country Joe & The Fish (Grace, Bass Strings), Kennelmus (Folkstone Prism) y Cold Sun (Dark Shadows). Obra maestra sin lugar a dudas.

Without Thinking es un breve tema de folk psicodélico de tonalidades melancólicas en la que Armando Nava es acompañado únicamente por su guitarra mientras canta sin ninguna palabra. Un temazo a pesar de su cortísima duración.

Eclipse es soul psicodélico con una guitarra fuzzeada matona tocada por Gustavo Garaizar de nuevo y esta vez con la voz de Jorge de la Torre, quien poseía una voz un tanto ronca en contraposición a la voz suave y limpia de Armando Nava. El tema es muy movido, claramente hecho para bailar en una fiesta hippiosa de la época. Temón.

Sometimes es de nuevo folk psicodélico, aunque esta vez está en plan un tanto surrealista y pacífico, ya que está impregnado de reverb tanto en la guitarra como en la voz, e igualmente la flauta (instrumento que se convertiría en uno de los sellos más característicos de la psicodelia mexicana) hace su primera incursión en este tema. Espléndido.

Let's Make It Now es rock ácido con un ritmo insistente, una guitarra machacona y unos estribillos muy enérgicos, un claro ejemplo de que cuando Frankie Barreño y Lalo Barceló abandonaron el grupo, los Dug Dug's necesitaban un tema tan insistente y pegajoso como Satanás, por lo que aquí está su respuesta que incluye ese doble bombo tan característico y el solo de batería alargado (una clara influencia de Iron Butterfly y su icónica In-A-Gadda-Da-Vida, en la que el recién fallecido Ron Bushy -Descanse en paz- hace un solo extendido de batería), por eso es que fue el tema que abrió al Festival de Avándaro y es posiblemente la canción emblema del grupo. Otra obra maestra.

World of Love es pop psicodélico colorido y florido, lleno de la imaginería del típico "niño de las flores", es decir: flores, arcoiris, mariposas y un ambiente muy alegre que es enfatizado por su clavecín, flauta y su atmósfera contagiosa. Temazo.

I Got The Feeling suena a una versión popera del rock ácido sanfranciscano, de hecho, no creo que sea coincidencia que aquí Gustavo Garaizar suene similar a Jorma Kaukonen o incluso a John Cipollina, mientras que las voces de Armando Nava y Jorge de la Torre dan ese toque más propio del pop lisérgico de la época, lo que me hace pensar que esta canción fue también creada para las fiestas hippies en las que solían tocar y no por nada terminó siendo parte del set que tocaron en Avándaro.

It's Over vuelve a sonar a soul psicodélico, aunque esta vez con cierto acento un tanto "latino" que se nota especialmente en el solo de guitarra que según Armando Nava, estaba influenciado por la rumba flamenca, mientras que la banda va tocando un ritmo muy pegadizo que trae un órgano matón y la voz de Jorge de la Torre que por su tonalidad ronca le aumenta esa negritud. Muy buen tema.

Going Home es garage/beat sesentero puro que no oculta la importantísima influencia beatlesca que tuvo el grupo, sin embargo, creo que es el tema más flojo del disco en general, ya que claramente es un tema de bajo perfil que nos estaba preparando para algo verdaderamente grande.

El disco cierra con broche de oro con Who Would Look at Me? una bellísima balada de folk psicodélico pastoral jazzeado, que al mismo tiempo que tiene la influencia beatlesca, también se nota que Spirit, Quicksilver Messenger Service y Jethro Tull jugaron un papel importantísimo en el sonido de esta canción que igualmente me remite mucho a Truth (el grupo ex-Them del que ya hablamos hace unos meses por aquí), por lo que aquí prácticamente los Dug Dug's ya entraban en las grandes ligas del rock, pero lamentablemente el contexto que les tocó vivir les impidió gozar de la popularidad que merecieron. Obra maestra.

Si bien este disco tiene aciertos muy importantes, tiene también algún risco muy mínimo que le impide convertirse en un disco que esté al nivel de lo que vendría en años posteriores, sin embargo, lo impresionante de este álbum es que siendo un debut, encontramos a un grupo perfectamente cohesionado en el que todos los miembros cumplen su labor con esmero y dedicación, pero ahí no termina la cosa, pues también algo que vemos es que tanto Armando Nava como Jorge de la Torre y Genaro García ya son desde este momento grandes compositores capaces de crear melodías memorables y universales que se encuentran al nivel de numerosas agrupaciones extranjeras, lo que hace que los coleccionistas de otros países encuentren sumamente interesante la música del grupo a diferencia de otros grupos mexicanos de la época que son más recordados por el público mexicano, pero que se quedaron estancados en el público de la periferia chilanga o de otras grandes ciudades y hoy su música demuestra no tener gran peso fuera del país.


Smog (1973)
En 1971, justo un poco antes de la presentación del grupo en Avándaro, la alineación original quedó reducida a cuarteto debido a que Jorge de la Torre había abandonado al grupo, y así duró hasta parte de 1972, cuando el resto de miembros dejaron solo de nuevo a Armando Nava completamente solo y este en algún rato libre terminó colaborando en el disco de Renaissance (proyecto de Alfredo Díaz Borja, el hijo de Díaz Ordaz) en el que también colaboraría Frankie Barreño, otro ex-Dug Dug's y también ex-Ritual. Después de que grabara su colaboración, Armando decidió reclutar al baterista Daniel Tello (quien ya había estado en alguna alineación anterior del grupo) y al bajista Jorge Torres Aguayo alias "Cochona", formando así a unos Dug Dug's que ahora eran un potente power trio que a pesar de seguir sonando psicodélicos, también miraban sin prejuicios al hard rock, el pop, el folk y el progresivo temprano, por lo que también podemos decir que tenemos a un grupo que estaba más empapado de influencias y que claramente su visión no iba hacia lo que había venido haciendo la alineación que grabó el primer disco y por si no fuera poco, el grupo incorpora las letras en Español en lugar del típico Inglés y según el autor de todas las letras, me platicó alguna vez que cuando el disco estaba íntegramente grabado en la parte instrumental, tan solo tenía 3 canciones listas con la voz (las cuales aparecieron en la recopilación Abre tu Mente de 1985), las cuales estaban cantadas en Inglés, sin embargo, él notó que algo no funcionaba por completo y decidió encerrarse durante una semana en una habitación para re-escribir las letras en Español y aunque él se mostró escéptico con ello en un principio, cuando por fin lo hizo, vio que las canciones funcionaban cantadas en su idioma nativo, por lo que así salieron al mercado en Enero de 1973.

El disco abre con el tema homónimo, el cual comienza con ruidos de tránsito para finalmente dar paso a la música que suena a una especie de Spirit en esteroides que además incorpora el instrumento por excelencia del hippie mexicano: la flauta transversal, lo cual lleva siempre a comparaciones con Jethro Tull, sin embargo (en esta canción, al menos) el grupo parece beber más del quinteto de Randy California (I Got a Line on You) o incluso de Grand Funk (Are You Ready, Got This Thing on The Move, Aimless Lady), igualmente algo que se tiene que decir es que esta canción fue determinante en como sonaría el heavy psych mexicano y es que su influencia se nota especialmente en lo que harían un poco después grupos como Ciruela, Toncho Pilatos o incluso Nuevo México (e incluso Carlos Matta se pintaba el pelo de plateado como lo hizo Armando Nava en la portada de este disco), aunque la cosa no se queda ahí, la letra claramente es un bienintencionado y meritorio, pero fallido intento de limpiar la estigmatizada imagen del hippie que hacía apenas un poco más de un año había sido vetado de los medios de comunicación después de Avándaro y básicamente Armando Nava lo que hace aquí es tomar una posición abiertamente anti-drogas (y me consta que nunca se metió nada porque para la edad que tiene, se conserva muy sano y lúcido, cosa que no se puede decir de muchos de sus contemporáneos con quienes he tenido también el placer de platicar un rato). Espléndido e icónico.

Búscalo es un pequeño interludio similar a los que se encuentran en el primer disco, sin embargo, la novedad aquí es que se trata de un tema acústico de folk psicodélico con tintes de flamenco completamente instrumental. Excelente.

Hagámoslo Ahora IIa Parte es como lo dice el título, la segunda parte de Let's Make It Now, pero aquí está extendida a un popurrí de cinco canciones unidas de una forma que recuerda al Abbey Road de los Beatles (y no dudaría que jugara una influencia importante a la hora de la creación de esta obra), en el que nos encontramos un potente heavy psych guitarrero que parece un cruce entre Deep Purple (Fireball), MC5 (Back In The USA) y , extensos jams de rock ácido que no sonarían fuera de lugar en la San Francisco de los 60's (Quicksilver Messenger Service, Grateful Dead) y algo de progresivo con flauta, las letras parecen inconexas entre sí, lo que definitivamente me hace pensar que 4 de las cinco canciones se concibieron originalmente como temas separados pero que quedaron inconclusos y finalmente funcionaron como un popurrí. Obra maestra.

Yo no sé es un tema que se encuentra a medio camino entre el heavy psych, el rock latino y el rock experimental, en el que la composición resulta ser menos interesante que las otras, sin embargo, lo peculiar de este tema se encuentra en el uso del bajo fuzzeado, el cual suena casi como un sintetizador Moog e igualmente hay pequeñas partes de Wah-Wah que aumentan la lisergia de este tema.

¿Cuál es tu nombre? Es uno de los temas que más disfruto de todo el disco y es que me recuerda muchísimo a MC5 en la época del Back In The USA, pues lo que encontramos aquí es una sonoridad post-garage rock que suena a un cruce entre el heavy psych más guitarrero y el power pop primigenio, es decir, aquí podemos encontrar un tema con mucha energía que al mismo tiempo de que suena psicodélico y pesado, tiene la melodía y la sensibilidad propia del power pop, en la que parecería que Armando Nava está haciendo una imitación de nota por nota de Wayne Kramer, aunque menos sucio, por lo que yo diría que este tema podría considerarse como una especie de proto-punk mexicano. Espléndido.

Meditación es otro interludio acústico, aunque aquí nos encontramos con pausado folk psicodélico arpegiado que nos lleva a una atmósfera de ensueño, lástima que dure tan poco.

No somos malos es otro intento de limpiar la imagen del hippie, esta vez arremetiendo en contra del conservadurismo rampante de la sociedad mexicana de la época y cuestionando las críticas de esta a la juventud de la época en un tono que se mueve entre un hard rock un tanto zeppeliano y el folk progresivo jethrotullesco en el que la flauta es el instrumento principal. Excelente.

El disco cierra con broche de oro con Voy hacia el Cielo (Voy hacia el Sol), tema con el que yo diría que Armando Nava se acaba de consolidar como uno de los músicos y compositores más talentosos que ha dado el país -título que injustificadamente se les suele dar a nombres mucho más populares, pero que jamás hicieron, ni harán obras de este calibre, dígase Alex Lora, Jaime López, Saúl Hernández, Rodrigo González, Fernando Olvera y Rubén Albarrán-, pues aquí lo que tenemos es una bellísima obra que se encuentra a medio camino entre el folk psicodélico pastoral y el pop progresivo de aromas sinfónicos, la cual está compuesta e interpretada de una forma finísima, de una forma similar a lo que llegaron a hacer también grupos como el Ritual, los Spiders, la Revolución de Emiliano Zapata, la Comuna y la Verdad Desnuda, por lo que si alguna vez, alguien se hace la pregunta de que si el rock de México alguna vez llegó a tener una finura y sofisticación similar a la que llegaron grupos como Love, los Moody Blues, los Beatles, Ill Wind, The Music Emporium, los Animals o Procol Harum, esta es una de las obras indicadas para responder con un rotundo SÍ. Obra maestra de principio a fin.

Smog, como lo pudieron notar ustedes, es claramente un paso creativo agigantado de un grupo que ya estaba en la cúspide de la psicodelia mexicana, pero con este disco se consolidaron como el mejor grupo mexicano de la época (teniendo en cuenta que su principal competencia, el Ritual, ya estaban separados y que por ejemplo, Servando Ayala se había salido de los Spiders y la primera alineación de la Revolución de Emiliano Zapata se acababa de disolver) y así crearon uno de los clásicos más trascendentes de la psicodelia latinoamericana, y... ¿Por qué no? Uno de los primeros álbumes progresivos hechos en América Latina.


Cambia, Cambia (1975)
Desde 1973, los Dug Dug's buscaban no quedarse en la clandestinidad de los Hoyos Fonquis y así poder difundir su música en las estaciones de radio como mínimo, por lo que el grupo abandonó el pelo largo, el maquillaje tribal y las barbas por una moda que a pesar de que seguía siendo hippiosa, era más "limpia" y pulcra, con ello también vino la transformación del grupo de un heavy psych con tintes progresivos a uno de pop psicodélico que por momentos podía coquetear con el soft rock tipo Bread, el rock "latino", el garage rock y el folk psicodélico, también junto con la música, las letras tuvieron un giro más romántico y optimista, pero no sin abandonar el aspecto crítico de Armando Nava hacia la hipocresía y la estrechez mental de la sociedad de aquel entonces, lo que en parte provocó que Jorge Torres Aguayo "Cochona" se fuera del grupo y en su lugar quedara Gabino Araujo, igualmente aquí marca el debut de Enrique Nava (hermano de Armando) en la batería.

A pesar de que el intento de limpiar la imagen del grupo (al igual que en un par de canciones del Smog) fue completamente bienintencionado y hasta esmerado, fue de nuevo, fallido, pues para mal, el gobierno totalitario de Luis Echeverría y Octavio Sentíes Gómez claramente era anti-hippie y anti-rock, sin embargo, en algunas estaciones de radio del Bajío y del Norte de México se lograron transmitir canciones como Brillo de Sol y Al diablo (Con la gente) que se convirtieron en clásicos de la época perdida del rock mexicano y que hasta la fecha el grupo toca en sus conciertos.

A pesar de que Cambia, Cambia resultó ser el resultado de la faceta "comercial" del grupo, muchos podrán correctamente decir que suena un tanto anacrónico para 1975 y es que la mayor parte de las canciones incluidas en el disco fueron temas que datan de la época de la primera alineación pero que no lograron hacerla en ningún sencillo, ni en el debut de 1971, sin embargo, solían ser canciones recurrentes en los conciertos del grupo hasta la época de Avándaro, pero con la diferencia de que inicialmente fueron escritas en Inglés y aquí Armando Nava decide probar otra vez con la fórmula de cantar las canciones íntegramente en Español para intentar romper el vínculo con el entonces agonizante movimiento conocido como "la Onda Chicana" que se caracterizaba por sus letras en Inglés.

El disco inicia con No te asustes (Es sólo vivir) el cual está en clave de un festivo y optimista pop psicodélico guitarrero con reminiscencias "latinas", que curiosamente suena a lo que años después quisieron hacer los Caifanes/Jaguares o Ritmo Peligroso, aunque con resultados descafeinados y descaradamente siemprendomingueros, sin embargo, a pesar de que a muchos les pueda parecer un tema un tanto ñoño y edulcorado, los Dug Dug's salen bien parados, pues hay un riff de guitarra pegadizo, un estribillo pegadizo y un solo cipollinesco que nos recuerda que el grupo seguía siendo desde su núcleo uno de rock.

Tímido es pop psicodélico al más puro estilo de 1967, con un sonido deudor de grupos como los Turtles y los Cowsills o incluso de los grupos de la primera "Onda Grupera", el cual suena bastante anacrónico para 1975, es cierto, pero precisamente por eso y porque muestra que los Dug Dug's no eran solo capaces de ser un MAGISTRAL grupo de rock, sino también uno de un pop finísimo y delicado es que disfruto muchísimo este tema. Espléndido.

Brillo de Sol es tal vez uno de los temas más cercanos a la balada romántica de todo el disco, sin embargo, el grupo no cae en los típicos excesos de ese estilo -es decir, en lo vulgar, sentimentaloso o kitsch- y vuelve a mostrar que las baladas suaves pueden perfectamente combinar con su sonido psicodélico a tal punto que justo en medio queda introducido un solo de guitarra acústica que otra vez vuelve a tener reminiscencias de John Cipollina y de Anonymous (Sweet Lilac), lo que hace que este tema sea particularmente destacable y que muy merecidamente está entre los mayores clásicos del grupo.

Te quiero es soft rock al estilo de Bread (Make It With You, If), es decir, es una canción muy suave y tranquila con una letra romántica que suena a que tenía todo el potencial de volverse un éxito, lamentablemente ni así se les dejó salir del confinamiento. Temazo.

Felicidad es otra vuelta al pop psicodélico sesentero aunque esta vez con un acento más rockero y movido, el cual tiene un estribillo muy pegajoso y una guitarra que nos recuerda a lo mejor del rock ácido gringo, mientras que por detrás hay un sintetizador (según Armando Nava era un Korg que podía imitar el sonido de un Moog) que va haciendo un drone que emula al sonido de la Tambura (el instrumento hindú), lo cual aumenta la atmósfera lisérgica de la canción de una forma similar a como lo hacen grupos como The Fraternity of Man (disco debut) o The Beat of The Earth (The Electronic Hole) en sus canciones, lo que convierte a este tema en uno de mis preferidos de todo el disco y uno de los puntos más altos que podemos encontrar aquí.

Ya te dejé es beatlesco por donde se le vea, por lo que podría contar como el propio homenaje del grupo a su mayor influencia musical y con buena razón se convirtió en otro de los temas clásicos de la banda, pues además de las reminiscencias de los Beatles, tiene un estribillo pegajoso, una buena construcción, un buen solo de guitarra acústica de 12 cuerdas, una buena interpretación vocal y una letra fácil de entender que habla del desamor. Temazo.

No, sí, yo, tú, ya se encuentra a medio camino entre el estilo beatlesco de Ya te dejé y lo latino de No te asustes (Es sólo vivir) y de nuevo encontramos que se adelantaron al sonido que tomarían numerosos grupos mexicanos en los 80's, sin embargo, lo interesante del tema es que aquí introducen también un solo cipollinesco que nos recuerda que a pesar de que los Dug Dug's estuviesen experimentando con lo popero, no se olvidaban que esencialmente seguían siendo un grupo psicodélico.

Llegamos a Cambia, Cambia, uno de los mejores y más rocanroleros temas del disco, el cual es básicamente garage psicodélico enérgico, intenso, guitarrero por donde se le vea, con esas clásicas letras de Armando Nava en contra de la hipocresía y la deshonestidad de la gente y de nuevo, el sintetizador que acentúa la atmósfera lisérgica del tema, mientras que el solo no tiene desperdicio alguno y es por eso que esta es una de las canciones que más me gustan del grupo.

¿Dónde está A.N.? Tiene un título misterioso que me costó bastante tiempo descifrar que significaban esas iniciales que por supuesto son las del nombre del compositor y la música es básicamente un folk psicodélico con aires andinos y españoles completamente instrumental que incluye una guitarra de 12 cuerdas, percusiones, un bajo que hace unas líneas que huelen a los 60's y efectos de sonido que al parecer fueron generados a partir de unos platillos con phasing, lo que de nuevo aumenta lo viajado del tema. Otro de mis preferidos.

El disco cierra con otro de los clásicos del grupo que aún forma parte de sus conciertos: Al diablo (Con la gente) que es básicamente un rock and roll cincuentero con falsos gritos y aplausos de algún concierto (y que estoy seguro de que fueron grabados en alguna tocada), la letra de nuevo se refiere al moralismo y a la hipocresía de la gente, por otro lado, esta canción fue también compuesta en los primeros años del grupo con una letra en Inglés y era una de la canciones que servían para interactuar con el público, como se puede escuchar cuando Armando Nava grita: "¿QUIEREN ESCUCHAR MÁS ROCANROL?" y el público contesta enfáticamente con un "¡¡¡SÍÍÍÍÍÍÍÍ!!!!".

Si bien Cambia, Cambia no es un disco que les guste a todos y que incluso el público de los Hoyos llegó a rechazar por sonar "fresa" y porque el grupo había cambiado su imagen, sigue siendo un discazo por donde se le vea y me sorprende que siendo un disco accesible y popero no tenga grandes defectos, sino canciones que hoy son clásicos por mérito propio y que incluso suelen ser pedidas por el público en las tocadas de la banda, esperemos que para el setlist de los 50 años de Avándaro se introduzcan algunas piezas de este disco.


El Loco (1978)
Era 1976 y Gabino Araujo había abandonado al grupo, por lo que rápidamente Armando Nava reclutó a Miguel "el Gallo" Esparza, quien había estado en las filas de la Verdad Desnuda (otro de los grupos más interesantes que ha dado el rock nacional) y Ciruela, con los que se consolidaría como el mejor bajista de ese entonces y así el grupo entra a una faceta en la que abandona la vestimenta hippie por la del glam rock y su música vuelve a sus raíces rocanroleras, sin embargo, también encontramos a un grupo más ecléctico y versátil que es capaz de combinar su sonido psicodélico con lo progresivo, la balada romántica, el folk rock harrisoniano y también fusionarlo con el Mariachi, pero eso no es todo, también aquí encontramos una mezcla de letras en Inglés con otras en Español, por lo que podemos decir que El Loco de 1978 es una síntesis entre lo que venían haciendo desde otras alineaciones junto con lo que estaba por venir que fue su faceta progresiva que por mala suerte no acabó de grabar un quinto disco.

El disco empieza con Stupid People, uno de los clásicos del grupo que databan de la primera alineación y de la cual existen grabaciones, una en estudio que salió en sencillo junto con el debut y otra que fue grabada en Avándaro, esta versión en comparación con la del sencillo tiene más reminiscencias sanfranciscanas y también trae música de Mariachi (el famoso Mariachi Vargas de Tecatitlán). Por otro lado, la letra es una crítica a la estupidez social y curiosamente hoy cobra más relevancia que nunca al ver como la gente está sumida en su estupidez y lo peor de todo es que es cínica, pues sabe muy bien que lo que hace está mal y aún así lo hace. Mi opinión de la música es que lo más interesante del tema es que a pesar de tener el acompañamiento de Mariachi, no suena ni remotamente a lo que comúnmente se le suele llamar "mexican curious" -o para ponerlo en términos más específicos, el kitsch mexicano-, tendencia que fue empezada en la parte "rockera" por el mentado movimiento rupestre con gente como Rodrigo González y Jaime López y que luego se expandió a grupos como Mamá-Z, Botellita de Jerez y Café Tacuba.

Let Me Breath es progresivo pausado con el sintetizador como instrumento principal en lugar de la guitarra -que solo funge en el papel rítmico-, el cual muestra un gran avance del grupo hacia los territorios progresivo, teniendo en cuenta que en el disco Smog de 1973 ya habían más o menos experimentado con ello, pero sin haber logrado algo que estuviese completamente en ese estilo y que esa experimentación había sido interrumpida por el disco Cambia, Cambia de 1975, aquí se consolidan como un grupo que ya tenía un pie dentro del rock progresivo y que no tardaba en meterse de lleno en el subgénero. Temazo.

Joy To The People es otro tema que data de la época de la primera alineación y que fue el lado B de Stupid People, aunque esta vez, la reinterpretación del tema se acerca mucho más al sonido del Smog que al del debut, pues por un lado están las guitarras semi-pesadas y por el otro está la flauta, igualmente están los solos psicodélicos con el sello de Armando Nava, lo que hace que este tema sea muy disfrutable para los que se quedaron con ganas de más después del segundo disco de la banda.

We Always Hate Your Manners es psicodélica por donde se le vea y de alguna manera marca el único acercamiento que tuvo en la historia un grupo mexicano con el sonido de grupos como Fifty Foot Hose y The United States of America, pero también tenemos un riff claramente inspirado en Fresh Garbage de Spirit (un grupo al que admiraban numerosos músicos mexicanos, entre ellos Armando Nava) y un solo que de nuevo hace eco de John Cipollina e igualmente tenemos otra de las clásicas letras críticas con la hipocresía de la sociedad de la época. Obra maestra.

Llegamos a uno de los momentos clásicos del grupo y es que este es otro de los temas que suele corear la gente en los conciertos, pues finalmente para eso fue compuesta. Estamos hablando de La Gente, un tema de reminiscencias harrisonianas que incluye slide y guitarra acústica muy en la onda de Give Me Love de 1973, mientras que los coros se asemejan a Hey Jude y a Isn't it a Pity, igualmente la letra, a pesar de su simpleza, muestra un cuestionamiento a la cotidianeidad, en la que el autor se pregunta sobre el destino de la gente, sus problemas y demás. Obra maestra.

El Loco es progresivo desenfrenado con sintetizadores por doquier, con un Armando Nava tomando el papel de un científico loco tipo Frankenstein y una interpretación guitarrera magistral en la que volvemos a ver a unos Dug Dug's que cada vez se despegan más de la psicodelia y están más cerca del progresivo como finalmente lo vimos en Open Your Mind y I've Got To Run Away from Here que fueron también piezas de progresivo puro. Obra maestra.

Quiero Verte (Junto a Mí) es balada romántica que bien podría pasar por un tema perdido del Cambia, Cambia, aunque sin los aspectos psicodélicos de este, sin embargo podemos destacar la delicada interpretación de la guitarra acústica y de nuevo, las reminiscencias beatlescas que nos traen a la mente a I Want To Hold Your Hand. Temazo.

La Flauta del Fauno es folk progresivo jethrotullesco completamente instrumental en el que encontramos a Armando Nava llevando la melodía con su flauta, dejando en claro que ellos ya habían dado por concluida su etapa psicodélica y que estaban listos para abrazar de lleno al rock progresivo. Obra maestra.

El disco cierra con broche de oro con I Got My Emotion, un reclamo de rebeldía e independencia en el que el autor deja en claro que no le importa lo que diga la gente sobre él, él está en su onda, mientras que la música está en clave de psicodelia enérgica que incluye ese sintetizador viajadísimo que no estaría fuera de lugar en el disco anterior y el solo de guitarra matón como es de costumbre. Temazo de principio a fin y una excelente manera de cerrar un discazo como este.

El Loco es aún tema de debate entre los seguidores de los Dug Dug's, pues aún no nos ponemos de acuerdo si el mayor logro de la banda fue el Smog o este álbum, la respuesta puede ser más ambigua de lo que uno cree, pues ambos trabajos están al mismo nivel, sin embargo, El Loco es un disco que aún se encuentra un tanto en la obscuridad, al menos a nivel internacional, pues mientras que el Smog ya tiene reseñas en numerosas páginas especializadas tanto en Español como en Inglés, El Loco parece estar completamente ignorado por el público extranjero, sin embargo, esperemos que esta relativa obscuridad pronto cambie y este disco adquiera un mejor lugar en la discografía del grupo porque en efecto, es una obra maestra.

Bueno, este ha sido un recorrido un tanto largo, el cual me costó bastante trabajo escribir y tuve que posponer su fecha de publicación debido a los constantes bajones creativos que tuve a lo largo de Agosto, pero peor es nada y aquí está el segundo post del mes recién salido del horno, por lo que espero que disfruten de esta tan esperada publicación y que estén al pendiente de los nuevos posteos que se vienen en conmemoración de los 50 años de Avándaro. ¡Un abrazo a todos y nos vemos el próximo mes que ya está a la vuelta de la esquina!

10 ago. 2021

El Ritual - El Ritual (1971) [Repost]

 
Hola de nuevo a todos los lectores, ya sé que no cumplí con mi meta de tener 4 entradas el mes pasado, pero la verdad no tuve tiempo de ponerme a escribir, así como tampoco inspiración y es que este verano especialmente no he podido descansar adecuadamente, lo que me hace estar particularmente carente de creatividad, sin embargo, cada vez se acerca más el 50 aniversario del histórico Festival de Avándaro y decidí reseñar esta obra maestra del rock mexicano junto con otras que ya vendrán las semanas venideras, que básicamente muchas de estas también serán reposteos y otras estarán posteadas por primera vez en el blog. En fin, ¡Espero que disfruten de esta entrada y nos vemos la semana que entra!

El Ritual surgieron de las cenizas de un grupo de Tijuana, Baja California llamado Graveyard, quienes ya estaban en las andadas desde 1968 y solían ser uno de los grupos que solían tocar con los Dug Dug's en los clubes nocturnos de la zona, sin embargo, esta primera época del Ritual no duró mucho, ya que en 1969, dos de los miembros de la agrupación terminaron yéndose a las filas de los Dug Dug's, sin embargo, su paso fue breve y dio paso a que el grupo se reformara en el D.F. en 1971, siendo la principal competencia de los Dug Dug's, quienes ya llevaban años siendo uno de los grupos más importantes de los Cafés Cantantes y de la naciente escena psicodélica mexicana que fue bautizada como "la Onda Chicana" -que según algún artículo que leí hace mucho y que lamentablemente perdí, fue a raíz de que el entonces presidente Gustavo Díaz-Ordaz dio un discurso descalificando a los hippies de una forma completamente nacionalista, llamándolos "chicanos" y "sin identidad", aunque otros también dicen que simplemente fue como un chiste de sobreidentificación, ya que la sociedad en ese entonces también pensaba eso al respecto de los "jipitecas"-. El Ritual estaban conformados por Martín Mayo (Órgano y Coros), Abelardo "Lalo" Barceló (Batería), Gonzalo "Chalo" Hernández (Bajo) y Francisco "Frankie" Barreño (Guitarra y Voz) y antes de grabar su primer y único álbum, solían tocar en lugares como la Pista de Hielo Insurgentes y en fiestas de la "alta sociedad" con un repertorio mayormente conformado por covers de Vanilla Fudge, Grand Funk Railroad, Deep Purple y King Crimson, aunque luego comenzaron a escribir su propio material que terminaría en el disco, el cual saldría poco después de la celebración del festival (una medida un tanto oportunista de las mayorías de disqueras, pero inteligente, ya que eso aseguraría las ventas) en Noviembre de 1971 y en 1972, cuando se suponía que iban a grabar un disco conceptual, se separaron, aunque no sé cuando pasó eso y si se reformaron o como pasó, ya que el grupo apareció en la película Bikinis y Rock de ese año, pero con una alineación distinta que incluía a Ricardo Ochoa del Peace & Love.

El Ritual es fundamentalmente un disco psicodélico pero igualmente incluye ciertos despliegues de progresivo temprano y por si no fuera poco, también hay una mezcla de diversos estilos entre ellos rock ácido, heavy psych, jazz-rock y folk psicodélico, pero esto no es todo, pues además de que estilísticamente es un disco sumamente interesante por toda la combinación de estilos, demuestra ser un disco lleno de melodías bellísimas y con una finura tan insólita que muchos podrían decir que nunca hubo en el rock mexicano, pero este disco es testimonio de que en efecto sí hubo un momento de madurez creativa que dio como resultado a esta obra maestra y a otras que ya reseñaremos las semanas venideras, por lo que podemos decir que este fue exactamente el momento cuando el rock mexicano estuvo realmente cerca o si no es que a la par en cuanto a calidad del rock anglosajón (gringo y británico, principalmente), lo que convierte a El Ritual en un verdadero clásico que mantiene su universalidad por el simple hecho de que en efecto, estos músicos al igual que otros de su época renunciaran abiertamente al fascistoide discurso identitario y nacionalista tan en boga entre la sociedad de ese entonces y abrazaran por completo el rock proveniente de Estados Unidos e Inglaterra, y por si eso no fuera poco, también adoptaron el inglés como idioma en el que sus letras fueron escritas, lo que le garantizó haber sobrevivido (al igual que muchos otros de esta época) al avandarazo, los hoyos fonquis y las épocas más decadentes del rock nacional -los 80's y los 90's-, y así haber llegado a la blogósfera desde hace un par de décadas y a manos de extranjeros coleccionistas quienes en general lo consideran como una de las mayores joyas del rock mexicano junto con Kaleidoscope -que ni mexicanos eran, pero su disco fue grabado aquí-, los Dug Dug's, los Spiders y la Revolución de Emiliano Zapata, por lo que podemos decir sin temor a equivocarnos que este álbum representa en efecto, a la mejor época del rock mexicano.

El disco abre con Easy Woman -que su título fue traducido como "Prostituta", aunque en realidad significa "Mujer fácil"- que recuerda tanto a los Guess Who como a Grand Funk, los Zekes o incluso Jamul como a los Dug Dug's, y es que no se puede negar que ambos grupos compartieron grandes similitudes estilísticas, pero también se puede decir que ambos compartieron el mismo gusto por la psicodelia con flauta transversal (que finalmente se convertiría en un instrumento universal para la psicodelia mexicana) y aquí definitivamente tenemos a una combinación ganadora entre el heavy psych que incluye una guitarra fuzzeada y órgano hammond (muy en la tradición de The Corporation, Liquid Smoke, Elderberry Jak, Child o Vanilla Fudge) y la flauta que le da un sabor muy "mexicano" (en el sentido de la mal llamada "Onda Chicana"). Temazo.

En el segundo tema tenemos a La Tierra de que te hablé que comienza como un tema de folk psicodélico de tintes lúgubres que está acompañado por un violín que me trae a la cabeza al primer disco de Quicksilver Messenger Service y guitarra acústica, para luego convertirse en una especie de jazz-rock al estilo que venían manejando el Peace & Love, el 39.4 o la División del Norte pero sin la sección de metales.

Y aquí viene la primera obra maestra del disco: Bajo el Sol y Frente a Dios, una balada de folk psicodélico jazzeado de insólita finura que también incluye cierta influencia de King Crimson, sin embargo, aquí el Ritual van más allá en cuanto a la melodía, lo que me hace compararlos aquí con los inmensos Love, los Moody Blues, Truth (el grupo ex-Them), los Animals, Dantalian's Chariot, The Music Emporium, Ill Wind o incluso Quicksilver Messenger Service, ya que aquí no solo cuentan las similitudes estilísticas, sino la calidad y finura a la hora de componer melodías, y es que honestamente, no he escuchando a un grupo de progresivo puro -ni siquiera a los mejores del estilo como los mismísimos King Crimson, Jethro Tull o Yes antes del Close To The Edge- que tengan un aspecto melódico tan refinado, lo que me hace pensar en esta obra como una de las verdaderas cumbres del rock mexicano y como bien dice el buen Gustavo (que fue el que me hizo descubrirlos), si no hubiese sido escrita en inglés, bien podría convertirse en el Himno Nacional del país, pues es una bellísima obra que además de todo, nos está mostrando el punto más álgido en cuanto al nivel compositivo e instrumental al que pudo llegar el rock nacional.

Satanás es rock ácido de tintes ocultistas que de nuevo suena muy similar al estilo que vendrían manejando los Dug Dug's y es que por lo que veo, en la breve estadía de Lalo Barceló y Frankie Barreño en las filas del grupo duranguense, este era uno de los temas que solían tocar en sus conciertos y cuando finalmente se salieron para reformar al Ritual en 1971, Barreño se llevó esta canción con él, por lo que Armando Nava terminó creando Let's Make It Now que terminaría siendo uno de sus temas más icónicos por haber sido la que abrió al Festival de Avándaro en Septiembre de ese año, pero regresando al Ritual, aquí también se nota la influencia de Arthur Brown y su icónica Fire, e incluso no dudaría que ellos tomaran nota de aquel inglés por lo del maquillaje y su música psicodélica con elementos teatrales (cosa que años después se le denominaría como "shock rock") e igualmente, aquí hay un solo de batería, cosa que para muchos mamones puede ser inaceptable, pero cuando algo está bien hecho y no suena a pura pretensión estúpida e incoherente, no tiene por qué generar problemas en realidad. Excelente tema.

Peregrinación Satírica es tal vez la canción que más los acerca a los terrenos del progresivo británico, especialmente al sonido de Canterbury, pero sin esos elementos aburridos y excesivos de los grupos de esa escena, e igualmente hay una dosis de humor (de ahí lo de "satírica" y NO "satánica"). Excelente tema.

Conspiración es la segunda obra maestra del grupo y se trata de una balada psicodélica un tanto dramática, que tiene un riff de órgano que recuerda tanto a la versión de Golden Earrings de los gringos Gandalf como al solo de viola de The Fool de Quicksilver Messenger Service, pero al mismo tiempo parecería que tenemos aquí una combinación entre Vanilla Fudge, los primeros Deep Purple y los Doors, lo que convierte a esta obra en algo muy interesante, al menos para mí.

Groupie es rock ácido de tintes guapachosos, algo así como lo de los primeros discos de Santana o Fresh Air de Quicksilver Messenger Service, tiene un ritmo muy pegadizo, una buena interpretación vocal, buen órgano y buena guitarra. Excelente.

Muerto e Ido vuelve a tener ecos del Peace & Love y todos los grupos con secciones de metales del norte del país, aunque aquí eso lo sustituyen por una instrumentación más cercana a la de la psicodelia estándar, por lo que tenemos un híbrido interesante que incluye una guitarra fuzzeada muy buena y un órgano que vuelve a recordar a Jon Lord en la época del Mark I de Deep Purple (The Painter).

Tabú al parecer fue una de las canciones que se grabaron en las mismas sesiones, pero que solo salió en un Extended Play en Agosto de 1971, y de nuevo hay reminiscencias de Quicksilver Messenger Service y su The Fool en el riff de órgano, mientras que las voces van cantadas en un falsete que recuerda al mejor Ian Gillan o a David Byron.

En esta subida, decidí incluir las grabaciones de Avándaro, las cuales extraje de la recopilación que hizo el difunto Armando Molina hace años de las grabaciones que existen del Festival, entre ellas quiero destacar a Nuestra Gente, que es un tema de heavy psych que recuerda a los mejores grupos gringos de la época como Grand Funk pero al mismo tiempo, especialmente por el final, me recuerda a los Them y su obra maestra Square Room.

19 jul. 2021

The Freak Scene - Psychedelic Psoul (1967)

 
Han pasado 11 días desde el regreso a la actividad del blog, la demora de la publicación de esta entrada se debe a que no me sentía lo suficientemente lúcido para escribir y por lo que veo es que la humedad del ambiente que viene en el verano es lo problemático, ya que durante los últimos días de la primavera y todo lo que lleva de este verano, no he descansado bien y por lo que veo, es que siempre me pasa lo mismo todas las épocas de lluvias, por lo que puedo decir abiertamente que detesto el verano, los huracanes y los cielos nublados y que por mí estaría perfecto vivir todo el tiempo en un clima otoñal o hasta invernal, ya que no hace calor y el clima se mantiene seco la mayor parte del tiempo, pero bueno, antes de pasar a hablar sobre el disco que está siendo publicado hoy, quiero mencionar que otra de las cosas que me impiden ser puntual con las publicaciones es que soy muy perfeccionista con mis reseñas y es difícil que quede satisfecho con lo que escribo, lo que me hace volverlo a escribir una y otra vez hasta que me agrade lo que escribí. Por otro lado, algo que posiblemente me ayude a ser más puntual es lo que estoy haciendo ahora que es elegir los discos con una semana o de mínimo unos 5 días de anticipación, lo que me complica menos a la hora de escribir una reseña, ya que evito este enfoque pragmático que resulta ser mucho más problemático en la práctica que enfocarme en un solo disco. En fin, espero que disfruten este discazo y espero que este fin de semana, el blog pueda ser actualizado una vez más para cumplir con la meta de 4 entradas mensuales.

Rusty Evans fue una figura muy interesante, ya que los inicios de su carrera se remontan al rockabilly y al folk, sin embargo, poco a poco fue adoptado el discurso contracultural de la época y también fue adoptando un nuevo sonido, que en este caso es la psicodelia y en 1966 sacó su primer disco de larga duración que básicamente fue un álbum conceptual que buscaba recrear la experiencia con el LSD, este disco fue Psychedelic Moods de The Deep, el cual se dice que fue el primer álbum en tener en su título la palabra "psicodélico" (esto puede ser cuestionable hasta cierto punto, pero no quiero ahondar en eso ahora). Psychedelic Moods presentaba un garage rock con muchas tendencias que yo denominaría como "proto-psicodélicas", ya que aún suena primigenio y tanto la ejecución amateur como la producción artesanal le dan un sabor más cercano al garage rock de mediados de los 60's, como sea, a pesar de ser un álbum relativamente ambicioso y experimental para su tiempo, no alcanzó a venderse, ya que además de que la disquera Cameo-Parkway hizo una pésima promoción, The Deep nunca fue un grupo formal, sino un proyecto formado por músicos de estudio, por lo que no hubo tampoco conciertos que lo promocionaran.

En 1967, tanto Rusty Evans como Mark Barkan y los músicos de sesión que habían tocado en el disco de The Deep decidieron firmar un contrato con Columbia para grabar un nuevo disco que sonara más psicodélico y más profesional, y otro de los cambios que acompañarían a este álbum sería el cambio de nombre del "grupo" a The Freak Scene. Psychedelic Psoul saldría justo en la época del Verano del Amor y sería un fracaso comercial al igual que su antecesor, por lo que Rusty terminó perdiendo el interés en el proyecto y relanzaría su carrera como cantautor de folk psicodélico y terminaría renombrándose como Marcus, su verdadero nombre y sacaría un disco en 1970, pero eso es otra historia que será contada en el futuro.

Psychedelic Psoul es un disco que al mismo tiempo que comparte varios elementos con su antecesor, tiene muchas mejorías importantes y esto lo hace consolidarse como todo un clásico de la psicodelia más subterránea, y es que en este disco no solo vemos a unos The Deep que pasaron de ser un grupo amateur y verde con una producción artesanal a un grupo profesional con una clara postura artística y contracultural que además de todo tiene una excelente producción, sino que estamos ante todo un clásico de la psicodelia más subterránea que presenta una propuesta que yo diría que suena bastante innovadora para su tiempo, teniendo en cuenta que muchos de los elementos presentes en este disco se convertirían en la posteridad como algo recurrente y habitual de escuchar en los discos psicodélicos de 1968 a 1975, por otro lado, algo que se me hizo muy interesante es que Rusty Evans no apostaba simplemente por la psicodelia y el discurso contracultural de la época, sino que miraba sin ningún prejuicio a la world music y al avant-garde, pero al mismo tiempo, las canciones de todo el álbum se mantienen accesibles, inteligentes y coherentes sin caer en ningún cliché estúpido y anticuado o en la masturbación pseudo-artística, lo que me parece un gran logro teniendo en cuenta que muchos discos de corte similar suelen terminar siendo directa o indirectamente parodias molestas de la psicodelia y la contracultura de los 60's, como mucho de lo que hizo Frank Zappa en su momento o incluso The Velvet Underground (aunque estos últimos de manera muy ocasional) o discos con mucha incoherencia de por medio.

El disco abre con A Million Grains of Sand, una icónica canción para los entusiastas de la psicodelia más underground de la época, y es que lo tenía todo para ser un gran éxito: era experimental, viajada e innovadora, sin embargo, el hecho de que el grupo no se consolidara como un grupo de conciertos hizo que este disco no entrara a las listas de popularidad, como sea, aquí estamos ante una verdadera obra maestra del estilo, pues aquí notamos que a pesar de ser de 1967, suena totalmente fresca incluso para la actualidad y también podemos notar la tendencia de Rusty Evans de abrazar a la música del mundo como parte esencial de su sonido, pues nos encontramos con una marcadísima influencia árabe que la convierte en una canción extremadamente rítmica y exótica al mismo tiempo que incluye varios efectos sonoros, entre ellos un parlante leslie en la voz (herencia de Tomorrow Never Knows), delay en la guitarra y cintas en reversa. Luego Rusty Evans, rebautizado como Marcus grabó una versión más pausada y larga que tenía una influencia más hindú e incluía cítara, tablas y tambura, que a mi gusto está al nivel de esta y muestra la adaptabilidad de esta obra a otros estilos, e igualmente el demo de 1966 (que lo pueden encontrar por el Youtube) muestra que originalmente era una obra más "dylanesca" en un principio. Obra maestra de principio a fin.

...When in the Course of Human Events (Draft Beer, Not Students) e Interpolitation: We Shall Overcome se trata de una sola obra que incluye atrás un ritmo repetitivo con reminiscencias de samba o bossa nova mientras que al frente encontramos todo un collage de consignas de marchas estudiantiles, una conversación sobre los tópicos políticos más importantes de la época y la canción We Shall Overcome de fondo, y a pesar de que este tema sea de los menos brillan en el disco, me sigue pareciendo un gran logro que un tema de "spoken word" con reminiscencias un tanto "zappianas" no suene aburrido o ridículo, por otro lado, cabe mencionar que la frase "Draft Beer, NOT Students!" fue una de las consignas de la época en contra del reclutamiento de jóvenes para llevarlos a la guerra de Vietnam, sin embargo, la frase se traduciría literalmente como "Cerveza de barril, NO estudiantes", por lo que pierde sentido, sin embargo, "draft" en inglés tiene muchos significados, entre ellos "barril" y "reclutamiento", por lo que es una frase irónica y al mismo tiempo de protesta.

Rose of Smiling Faces es otro de los temas que más me gustan de todo el disco y es que si A Million Grains of Sand resultó ser un experimento exitoso al combinar la psicodelia más viajada y experimental con la música árabe, este otro tema lo hace también de forma exitosa, pero esta vez es la música clásica de la India con una psicodelia hipnótica, lo que me hace pensar seriamente que aquí The Freak Scene suenan como una versión "light" de The Beat of The Earth, pues aquí está esa misma influencia hindú y de las guitarras del surf, pero con la diferencia de que aquí no hay ruidismo, ni sinfonismo, ni temas largos, e incluso creo que hay cierto paralelismo entre Rusty Evans y Phil Pearlman, teniendo en cuenta que ambos comenzaron tocando un derivado del rock and roll cincuentero (Rusty tocaba rockabilly y Phil surf) y terminaron involucrados en la psicodelia más viajada e igualmente ambos abrazaron a la contracultura de los 60's de forma muy seria, aunque con la diferencia de que uno terminó convirtiéndose en pintor y el otro terminó recluido en una granja al sur de California. Otra obra maestra.

Behind The Mind tiene ecos del sonido de San Francisco, especialmente de Jefferson Airplane y Quicksilver Messenger Service, aunque menos enfocado al aspecto guitarrero de la escena y más hacia el experimental, ya que algo que caracteriza a este tema es su uso de las cintas en reversa y el delay. Temazo, lástima que sea muy corto.

The Subway Ride Thru Inner Space suena como a una versión light de Eric Burdon y los Animales en el Winds of Change, ya que está esta composición ultra-psicodélica en el fondo mientras que Rusty Evans está haciendo alguna especie de Spoken Word, mientras que hay detrás una guitarra con influencia del surf que va haciendo unos arreglos muy extraños, lo que me hace pensar que el propósito de Rusty no era hacer solos al nivel de Jorma Kaukonen o de John Cipollina, sino jugar con los arreglos psicodélicos de una forma en que la guitarra sirviese más como un adorno que como un instrumento principal. Muy buen tema.

Butterfly Dream suena a Jefferson Airplane más experimental y menos guitarrero o a unos United States of America sin los efectos electrónicos de Joe Byrd. Otro muy buen tema que dura muy poco.

My Rainbow Life fue un tema que grabaron primero The Third Bardo, otro de los grandes grupos de la primera psicodelia o garage psych, el cual fue producido por Rusty Evans, aquí The Freak Scene la reviven aunque con un sonido más limpio, pero no menos viajado e hipnótico que el original, además de conservar esa influencia hindú que de alguna manera recuerda a los sanfranciscanos Mad River, pero sin las atmósferas disonantes y oscuras de estos. Obra maestra.

The Center of My Soul suena como unos The Art of Lovin' pasados de ácidos que además incluyen una armónica blusera que suena extremadamente psicodélica, por lo que yo supongo que debe tener algún fuzz o algo por el estilo, ya que suena extraña. Excelente pop psicodélico.

Watered Down Soul comienza como un blues rural completamente acústico para convertirse en una especie de soul en ácido con unos melismas de corte hindú que vuelven a remitir al Revolver de los Beatles y de nuevo, la guitarra de Rusty Evans vuelve a imitar de forma muy interesante a la cítara, mientras que también se incluyen una serie de efectos de estudio que no he podido identificar del todo más que algún líquido burbujeante. Temazo.

Red Roses Will Weep tiene cierta sonoridad española combinada con unos cantos medio gregorianos que recuerdan a los mejores Yardbirds pero con más LSD, ya que las voces incluyen un delay y un trémolo ultra-psicodélicos. Temazo.

Mind Bender es otro experimento extraño que vuelve a recordar a The Beat of The Earth, ya que aquí se incluyen unas guitarras que recuerdan a Phil Pearlman y sus ragas, mientras que Rusty Evans va haciendo algún tipo de spoken word mientras que la cantante femenina que ya habíamos escuchado en la mayoría de los temas, va haciendo alguna especie de Grace Slick "hinduizada" (si es que existe esa palabra) y por detrás hay algún ritmo de corte "latino" que se repite una y otra vez. Lástima que dure tan poco tiempo.

El disco cierra con Grok! un instrumental de un poco más de 1 minuto que otra vez suena a raga rock, pero con un montón de efectos que no puedo identificar, supongo que nunca lo haremos y que es un secreto de Mark Barkan. Temazo y excelente cierre.

Un disco que nadie debe perderse, aunque no lo recomiendo para los que apenas se están iniciando en la psicodelia, pues mientras que la mayoría comienza con lo más "estándar" que por lo general siempre va enfocado, ya sea a la guitarra o al órgano, mientras que aquí no hay un enfoque a un instrumento en específico, sino a la recreación de los viajes psicodélicos a través de la música, a pesar de la cortísima duración de la mayoría de canciones, pero definitivamente su carácter experimental y que tiene cierto "fetiche" por la música del mundo puede resultar un tanto difícil de digerir para algunos.

Postdata: Incluí un ripeo del vinilo original de 1967 que encontré por Soulseek y uno de la reedición en compacto de 1994. Lamentablemente, el ripeo del vinilo está en 16/44, sin embargo, creo que sigue siendo la mejor opción para los audiófilos, ya que la del CD suena un tanto aumentada en los graves y tiene cierta sibilancia en la voz, pero aún así la incluí por motivos más que nada, documentales.