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8 abr. 2021

Reign Ghost - Reign Ghost (1969) y Reign Ghost Feat. Lynda Squires (1970)

Antes de pasar a hablar del par de discazos que hoy les traigo, creo que de alguna manera la ironía se le suma a este post, ya que el nombre del grupo se traduciría literalmente al español como "reinado fantasma" y algo curioso y que irónicamente coincide es algo que les quiero contar a modo de introducción, pues resulta ser que mi hartazgo por el Facebook llegó a su mayor punto y decidí tomar la medida más apropiada que fue bajar una pequeña extensión para Google Chrome que bloquea sitios, ya que la estupidez de los usuarios que alguna vez toleré, ahora se ha vuelto una especie de martirio, por lo que llegué a una primera conclusión: Cuando uno no está bloqueado de esa red social (o de cualquier otra, llámese Twitter, Instagram, Youtube y demás) uno inconscientemente acepta la abundante estupidez de los usuarios al punto de que esta se vuelve invisible y uno termina contribuyendo a ella quedando inmerso en ese fango, sin embargo, cuando uno queda de simple espectador en donde todas las capacidades importantes para poder interactuar en una red social le son retiradas, uno se puede dar cuenta de que ese lugar es en realidad horroroso y asfixiante, sin embargo, hay una paradoja aún más espantosa, pues aquí cito al filósofo Slavoj Zizek cuando afirmó que lo que han hecho las redes sociales durante la pandemia es disparar a niveles exorbitantes la vida social de la gente, ya que antes, cuando todavía uno podía ver a sus amigos de carne y hueso, uno podía pasar un rato con ellos y luego tener su momento de soledad en su casa haciendo cualquier cosa, y ahora con las redes sociales uno tiene a unos tipos desconocidos que están las 24 horas del dia jodiendo con sus notificaciones y demás, eliminando cualquier soledad que uno puede tener, sin embargo, eso no es lo peor, pues de alguna manera las redes sociales se han convertido en una especie de "Gran Hermano" o peor aún, ahora las viejas supersticiones folclóricas sobre los fantasmas han sido materializadas, pues ¿Quién no ha escuchado alguna vez de sus parientes viejos leyendas de como los fantasmas son capaces de pegársele a alguien para atormentarlo y hacer que su vida sea un fracaso? Bueno, pues aquí esas leyendas están materializadas, ya que las redes sociales nos acompañan a cualquier lado, a cualquier hora, en cualquier momento, es un fantasma que no nos deja vivir tranquilos, por lo que la vieja leyenda folclórica mexicana de "se le subió el muerto" está ahora materializada en un reinado fantasma que nos persigue a donde vayamos sin que nosotros seamos conscientes de ello y así el capitalismo tardío no solo adquiere un funcionamiento improductivo, sino que además de todo es completamente fantasmático y totalitario, tanto que es invisible y se pega a nosotros en la forma de un goce ilimitado.

Antes de pasar a hablar de la música, quiero platicarles como descubrí a este grupo:

Me acuerdo que a principios del 2011 yo estaba ya completamente inmerso en la psicodelia y nada más estaba viendo a ver qué cosa rara encontraba por la red, ya que en ese tiempo los blogs de música abundaban por montones y recuerdo que en uno alojado en ucoz tenía los dos álbumes de Reign Ghost que desde las portadas se me hicieron tremendamente interesantes y al ponerlos fue click inmediato, sin embargo en aquel entonces, al ser un adolescente cuadrado, no acabé de comprenderlo, sin embargo, había algo que me hacía sentir completamente conectado a su música y hasta la fecha es posiblemente mi grupo canadiense preferido junto con los Plastic Cloud y My Indole Ring.

Hacia finales de los 60's en Oshawa, Canadá, había un par de grupos que eran los más importantes del lugar: Christopher Columbus Discovery of New Lands Band y Reign Ghost, ambos solían ser competencia directa en hacer refritos de los éxitos psicodélicos del momento, sin embargo, el vocalista de Reign Ghost se retiró del grupo a principios del 68, dejando el lugar abierto a los adolescentes Bob Bryden (quien fungía como baterista de Christopher Columbus) en la guitarra y a su novia Lynda Squires (quien era cantante del mismo grupo y poseía una voz bellísima), de ahí el grupo prescindió de los covers para comenzar a componer material original, mayormente compuesto por Bryden quien ahora era guitarrista rítmico.

A fines de 1968, el grupo logra grabar su primer disco, el cual estuvo compuesto en su totalidad por material original y salió a principios de 1969, lo que llevó al grupo a tener giras los fines de semana y finalmente disolverse en ese mismo año, aunque al final Bob Bryden y Lynda Squires lo reformaron con nuevos miembros, grabado así su segundo disco que saldría hasta 1970.

El grupo se volvió a separar, ya que Lynda Squires terminó audicionando para el musical Hair y Bob Bryden formó a Christmas, un grupo de psicodelia y progresivo que sacó tres discos durante su existencia.

La música de Reign Ghost a pesar de tomar mayormente influencias gringas, sigue siendo muy original y peculiar, ya que si bien, sus composiciones desprenden una insólita finura pocas veces vista en un grupo de su estilo, al mismo tiempo podían sonar tan crudos y directos como un grupo de garage de mediados de los 60's, por lo que sus canciones pueden ir de lo íntimo, romántico, gótico y sublime a lo naif, circense, inocentón y chistoso sin sonar en lo más mínimo kitsch, bobalicones, toscos o incluso vampíricos, creando así una música que de alguna manera está basada en los contrastes pero que nunca pierde el ingenio, la creatividad y la honestidad, y para que esto haya sido hecho por un grupo conformado por adolescentes que no pasaban los 16-18 años de edad es un GRAN logro, ya que además de que la música ya presenta rasgos de genialidad, la instrumentación es impecable, los arreglos son extraordinarios, la mezcla de influencias es impresionante, pues hay rasgos de folk, sunshine pop, blues, música medieval, música clásica de la India, música clásica occidental, jazz, waltz e incluso algo de bubblegum, todo ello empacado en una psicodelia de altos vuelos y tampoco hay que olvidarnos de la performance de Lynda Squires quien con solo 17 años de edad ya poseía una cualidad casi operática en su voz y eso era porque desde niña comenzó a cantar en los coros infantiles de las iglesias locales de Oshawa, por lo que se podría decir que su entrenamiento vocal vino de la música clásica y al haberle tocado la época de la psicodelia, terminó cantando rock, sin embargo, esto no la colocaría realmente en la misma categoría de Grace Slick y Janis Joplin, sino en la de cantantes como Mary Travers, Judy Collins, Joan Baez o incluso Mercedes Sosa y Violeta Parra, sin embargo en el rock también existieron cantantes que llegaban a esa cualidad operática en el rock como Conny Devanney de Ill Wind, Barbara Hudson de Ultimate Spinach, Patty MacKenzie de la Comuna, Gloria Lambert de Haymarket Square, Patti Curtis de These Vizitors, entre otras, por lo que podríamos decir que Lynda comparte rasgos musicales muy importantes con estas últimas, que además de todo, son cantantes muy olvidadas o desconocidas para el público general, sin embargo son de las mejores cantantes de rock de los 60's.

Reign Ghost (1969)
El disco comienza con Travels of Blue Paradox, que tiene un comienzo un tanto oscuro influenciado por la música de la película 2001: Odisea en el Espacio en donde Bob Bryden va recitando unas palabras en modo muy a la Ultimate Spinach para pronto convertirse en un tema con reminiscencias tanto medievalistas como de la música clásica de la India, es una psicodelia muy viajada pero que raya con lo gótico y lo etéreo mientras que la voz de Lynda Squires realmente brilla, de alguna manera este tema los podría convertir en el equivalente canadiense de Ill Wind, la Comuna o incluso de los Music Emporium. Una de sus mayores obras maestras.

Long Day Journey es una canción romántica que tan solo está acompañada de 2 guitarras -una eléctrica y otra acústica- y un bajo con un arreglo casi folk y otra vez Lynda se encarga de darle ese aspecto angelical con su interpretación. Obra maestra.

Standing Room Only, Mr. Mars se supone que fue la primera canción que compuso Bob Bryden cuando tenía 16 y según su autor, toca temas un tanto escabrosos para la época como la alienación juvenil ante la sociedad. Por otro lado, la canción es bellísima, una de las mayores obras maestras del álbum y la interpretación es verdaderamente sublime.

Eyes Know, So Does Ears and Carolina es psicodelia con bastantes cambios que de alguna manera vuelve a recordar a Ultimate Spinach, aunque con una composición más elaborada, aquí hay una mezcla de partes pausadas con otras más alegres que rayan con el pop psicodélico al igual que en los dos primeros discos del grupo bostoniano. Obra maestra.

Curio Shop es un waltz psicodélico bellísimo que va en el mismo tono que The Masquered Murderer y Janis de Country Joe & The Fish o incluso de Baroque #1 de Ultimate Spinach, pero con la voz de Lynda se vuelve otra obra maestra.

Black Ode ya muestra cierta influencia del blues, que según Bob Bryden suele despreciar por monótono, sin embargo, este tema no es de su autoría, sino del tecladista Dave Hare, aquí también se puede apreciar cierta influencia doorsiana y un fuzz asesino por parte del guitarrista Jim Stright. Temazo.

Gum Wrapper Song es una parodia al bubblegum, por lo que se trata de un tema un tanto bobalicón y naif, pero esa era la intención y es una canción divertida de escuchar si uno tiene la suficiente madurez para aceptar el humor y el sarcasmo en la música, de otra manera, pueden evitarlo si gustan. Por otro lado, este tema muestra también la forma magistral de la banda de contrastar los otros temas que rayan en lo hermoso con algo que suena cursi, infantiloide y hasta menso si ustedes quieren, sin caer en un kitsch fastidioso o en una mofa grosera e insoportable.

Southern Hemisphere Blues Legacy es rock ácido con cierta influencia sanfranciscana y bostoniana, pues se escuchan ecos tanto de Jefferson Airplane, Country Joe & The Fish, Quicksilver Messenger Service y los Animals como de Ultimate Spinach.

Para cerrar con broche de oro tenemos Reaching que de alguna manera vuelve al mismo tipo de composición que Eyes Know pero esta vez con un aspecto menos romántico y más viajado que el anterior, además de que tiene más cambios, en los cuales podremos notar influenciar una especie de deconstrucción estilística en la que encontramos rock ácido, raga rock, blues, música circense y pop psicodélico, además del final con trémolo completamente cipollinesco. Obra maestra.


Reign Ghost Feat. Lynda Squires (1970)
En este segundo disco, con una nueva alineación, el grupo aunque sigue conservando su esencia psicodélica, su música se escucha menos diversa que en su debut, pues hay más enfoque en el rock ácido de reminiscencias sanfranciscanas o incluso algo británicas, teniendo en cuenta que el nuevo guitarrista John Pudlis (quien también llega a cantar en algunos temas) puede imitar casi a la perfección el estilo de Eric Clapton en sus días con Cream, también la producción se escucha menos garagera y así como también se puede escuchar cierta madurez en los temas.

El disco arranca con una re-creación de Long Day Journey, la cual ya no es una canción ejecutada de una forma cuasi-folk, sino que se escucha una instrumentación más cercana al rock ácido sanfranciscano, además de que los solos de Pudlis le aumentan esas reminiscencias. Temazo.

More Than I es una balada muy emotiva escrita por John Pudlis, que suena a medio camino entre el folk rock y la psicodelia pausada tipo Ultimate Spinach (Mind Flowers) o Hindenburg Lyon (Eden) con un guión melódico que raya con el soul. Temazo.

Mother's Got Troubles parece un hijo bastardo de Ill Wind con la Comuna, pues es psicodelia pausada muy emotiva con una performance verdaderamente magistral de Lynda Squires y unos solos de guitarra que recuerdan al mejor Ken Frankel. Obra Maestra.

Pudsy's Parable es una mofa descarada al bubblegum, es deliciosamente ñoña y burlona, sin embargo algo que la hace más interesante es la influencia del soul que se viene notando desde More Than I por parte Pudlis a la hora de cantar. Muy buen tema.

Ain't It Great lleva la voz de Bob Bryden junto con Lynda Squires y John Pudlis y debo decir que Bob suena bastante bien a pesar de sus limitaciones vocales, pues su performance es muy buena y está al nivel del gran Country Joe McDonald o incluso de Marty Balin, mientras que John Pudlis suena un tanto baritonesco y negroide, además de que sus solos hacen eco de Eric Clapton en el Disraeli Gears.

Breast Stroke Blues es rock ácido blusero que se supone que fue hecho en tono de mofa, ya que Bob Bryden es un declarado anti-blues, sin embargo, el tema es excelente y parece una mezcla entre Ill Wind y Cream, por lo que no se me haría nada fuera de lugar que este tema pudiese pasar por un tema inédito del Disraeli Gears, pues tiene incluso los solos que suenan casi idénticos a los de Eric Clapton, pero la única diferencia es que tiene la bellísima voz de Lynda Squires. Temazo.

Solar Nice es tal vez uno de los temas que más recuerdan al primer disco, de hecho podría pasar como un tema inédito, es psicodelia que raya con lo popero sin caer en lo cursi o en lo bobalicón con la bellísima voz de Lynda Squires. Obra maestra.

Breadbox es rock ácido que tiene ecos del After Bathing at Baxter's de Jefferson Airplane, aunque sin lo experimental y lo extraño, la cual cantan Bob Bryden y John Pudlis. Temazo.

Enola Gay es la única composición del bajista Russ Erman y es la que cierra el disco. Se trata de un rock muy ácido acompañado por una guitarra fuzzeada tocada por John Pudlis (quien se supone se inspiró en Erik Brann de Iron Butterfly para este tema) y una con wah-wah tocada por Bob Bryden, después de la psicodelia ácida viene una parte mucho más tranquila y pausada muy al estilo del primer disco donde entra Lynda Squires y vuelve a dejar en claro que ella es una de las mejores cantantes de su tiempo y que no fue gratuito que la eligieran en el casting de la versión canadiense del musical Hair, también Pudlis le hace guiños al estilo de John Cipollina. Obra maestra.

 Ambos discos son joyas, sin embargo, creo que entre los dos, sin pensarlo me quedo con el primero por su diversidad y por su manejo de los contrastes que mencioné al principio de la reseña, lo que para mí lo hace una obra maestra perdida, sin embargo, mi única crítica con el segundo es que las composiciones son menos cerebrales y creativas, con un enfoque más hacia el rock ácido sanfranciscano estándar, por lo que se extrañan esos cambios rarísimos y ese aspecto ligeramente sinfónico presente en el debut, así como también sentí que a Lynda Squires la limitaron mucho y su performance se escucha mucho menos operática y más estándar, lo que a algunos les podrá parecer una ventaja, pero a mí en lo personal me encantan las cantantes con voces operáticas.

Dos discos que no pueden perderse.

P.D. No tengo las versiones remasterizadas por el mismo Bob Bryden, por lo que les dejo un par de viejos ripeos míos de las ediciones de Akarma en lo que puedo conseguir las nuevas versiones.

5 abr. 2021

Relatively Clean Rivers - Relatively Clean Rivers (1976)

Después de un fin de semana bastante aburrido en el que básicamente seguí encerrado en mi casa porque a pesar de que ya empezaron las vacunas e incluso ya le tocó la primera dosis a mi mamá, la pandemia sigue y no sabemos cuando efectivamente termine, así que para evitar contagiarme NO fui de vacaciones (y espero que ninguno de ustedes tampoco lo haya hecho), sin embargo, para no sucumbir al aburrimiento de esas fechas, me puse a escuchar música que de alguna manera tenía arrinconada desde el 2014 y que por supuesto, es excelente, por lo que la primera entrega fue precisamente el remaster del debut de The Fraternity of Man que publiqué el jueves y que recibió una respuesta más tibia de lo esperado en ese momento, pero como sea, esperemos que en esta semana que todos han vuelto a sus actividades cotidianas mejore lo de las visitas e incluso lleguen comentarios, pero de mientras aquí les traigo la primera entrega de la semana, ya que se vienen otras en los próximos días y así este blog vuelve a su actividad inicial después de años.

Por otro lado, creo que ya viene siendo buen momento para publicar este discazo que tuve arrumbado por ahí durante mucho tiempo y es que el gran Phil Pearlman no me ha decepcionado con una sola placa de su corta, pero efectiva discografía, sin embargo lo que sí hay que tener en cuenta es que Relatively Clean Rivers es tan diferente y al mismo tiempo tan parecido a sus proyectos anteriores que placerá a cualquiera que le guste el segundo disco de The Beat of The Earth, pero también a quienes les guste Grateful Dead, The Fraternity of Man, CS&N, Blue Mountain Eagle, Christopher, Mountain Bus, Quicksilver Messenger Service (Shady Grove) y otros grupos por el estilo, así como también tiene ciertas cosas que seguro les serán interesantes a los fans del krautrock.

Relatively Clean Rivers básicamente fue el regreso de Phil Pearlman a la música desde 1970 cuando sacó The Electronic Hole que básicamente fue el último disco de The Beat of The Earth y en este regreso, aunque el buen Phil sigue conservando su estilo psicodélico intacto ahora lo que cambia es la instrumentación, el tipo de composición y las influencias, pues aquí hay un evidente alejamiento del ruidismo, las composiciones cuasi-mántricas y las ragas presentes en sus trabajos anteriores y ahora optó por formalizar aún más el aspecto compositivo que ya se veía en The Electronic Hole, pero no solo eso, también se escucha una instrumentación mucho más acústica y limpia donde apenas aparece algún fuzz muy leve en alguna canción, mientras que en el resto hay guitarras limpias que nos recordarán a Jerry García en su punto más alto (el que escuchamos en discos como Anthem of The Sun, Aoxomoxoa y Live/Dead), mientras que las influencias de la música clásica de la India son ahora mínimas y en general son sustituidas por la influencia de la música persa e incluso la música medieval, así como también escuchamos la inclusión de nuevos instrumentos que no estuvieron presentes en sus discos anteriores como el saz iraní, la flauta y los sintetizadores, también escuchamos osciladores, cintas en reversa y otros efectos psicodélicos, aunque de forma más breve y con un uso más decorativo que en The Beat of The Earth (en el que varios efectos se usaron como parte integral de la música), y también se nota que ahora el grupo está reducido en integrantes, pues en The Beat of The Earth tengo entendido que fueron más de 5 miembros los que participaron en los discos, mientras que aquí se reducen a solamente 3 miembros, lo que hace a este disco en cierto sentido más minimalista pero no de menor calidad, y aunque la música del grupo podrá haber sonado anacrónica en 1976, cuando se editó el disco, teniendo en cuenta que en ese año lo que estaba de moda era el punk, la música disco, el funk y comenzaba el metal, sin embargo, nada de eso sonó tan artístico y bello como esto.

El disco fue editado por Pacific Is, una nueva etiqueta formada por Phil Pearlman que solo editó este álbum en 1976. El grupo estaba integrado por Phil Pearlman (Voz, guitarra, bajo, sintetizador, flauta, armónica y saz), Kurt Baker (Guitarra y voz) y Dwight Morouse (Batería y efectos de sonido).

La música de Relatively Clean Rivers se podría describir principalmente como una mezcla entre folk rock psicodélico con algo de country rock que básicamente tiene una instrumentación más acústica que eléctrica, pero con resultados iguales de psicodélicos que si tuviese una instrumentación completamente eléctrica, sin embargo, con la aparición de influencias persas y medievales así como del uso de efectos de estudio, hacen que el grupo también se acerque por momentos a ciertas sensibilidades propias del krautrock alemán, por lo que puedo decir que musicalmente es un álbum muy completo en lo que podría parecer minimalismo para algunos.

El disco inicia con Easy Ride, una canción de country rock psicodélico que recuerda mucho a Grateful Dead, tanto al de la época psicodélica como al de la época country, pues aquí hay ecos del Aoxomoxoa y del American Beauty, pero con la diferencia de que Phil Pearlman no suena tan idiosincráticamente gringo como sí lo hizo el célebre grupo sanfranciscano en sus discos setenteros y más bien Phil Pearlman suena como un hippie casi apátrida que vive en un paisaje bucólico similar a la carretera que va de la Ciudad de México a Huatusco, Veracruz. Y de alguna manera eso es cierto, pues Phil Pearlman de verdad vive casi recluso en una granja aislada de la sociedad en el condado de Orange, por lo que esta canción describe perfectamente su entorno y su estilo de vida. Temazo.

Journey Through The Valley of O es una de las canciones que más recuerdan a The Electronic Hole pero sin el fuzz ruidoso, pues básicamente la composición es casi idéntica, por lo que creo que es probable que la haya sacado del baúl y le haya cambiado la letra o es una variación de ese tema, pero en fin, este es folk rock psicodélico de altos vuelos con una guitarra fuzzeada en plan muy ligero. Temazo.

Babylon tiene ecos del Pájaro Alberto y Sacrosaurio, especialmente de su tema más conocido Seguir al Sol, pues aquí Phil Pearlman incluye armónica, sin embargo también incluye un fuzz muy ligero en el solo de guitarra, sintetizador, cintas en reversa y algún otro efecto psicodélico que lo acerca brevemente al krautrock o incluso a Fifty Foot Hose, The United States of America y los suecos Älgarnas Trädgård. Obra maestra.

Last Flight To Eden es una pieza acústica instrumental con aires medievales en el que se incluye una flauta también. Otra obra maestra.

Prelude simplemente es un pequeño fragmento de Last Flight To Eden en reversa, por lo que hablaremos de Hello Sunshine, que otra vez tiene ecos del segundo disco de The Beat of The Earth pero con una instrumentación algo country rock, por lo que también se escuchan ecos de Mountain Bus, aquí también aparece la flauta y guitarras en reversa. Obra Maestra.

They Knew What To Say parece una mezcla del Aoxomoxoa de Grateful Dead con The Beat of The Earth, es decir es una psicodelia "countrificada" con muy buenas guitarras (acústica y eléctrica), excelentes armonías vocales y armónica. Excelente.

The Persian Caravan es posiblemente la mayor obra maestra del disco, aquí se muestra lo que podía llegar a hacer Phil Pearlman con su psicodelia y hasta dónde podía llevarla, pues comienza con una introducción de saz para después convertirse en un rock ácido de tendencias orientalista con excelentes solos de guitarra y flauta. Trascendental.

Para cerrar con broche de oro tenemos A Thousand Years (1975) en donde se vuelven a notar ecos de The Beat of The Earth pero en versión más acústica donde se incluye otra vez saz, y Phil Pearlman va haciendo solos con influencia persa e hindú mientras suenan cintas en reversa. Otra obra maestra.

Un disco que nadie debe perderse.

Pintura de Phil Pearlman presente en la portada, cortesía de ThePoodleBites (Thanks a lot!)

1 abr. 2021

The Fraternity of Man - The Fraternity of Man (1968) [Repost]

Después de 8 meses de inactividad, estoy viendo si puedo devolverle el ritmo de publicaciones al blog que tenía antes del 19 de Enero del 2012, cuando el gobierno gringo cerró megaupload y desde ahí se me ha hecho cada vez más difícil publicar, además de que a diferencia de aquel entonces, me gusta hacer las reseñas más detalladas e informadas, por lo que esto también me ha generado un bloqueo mental en el que se me va la creatividad y no puedo expresar bien mis ideas, sin embargo, ya que llevo 13 días bloqueado del Facebook y ese lugar cada vez se me hace más tedioso por la cantidad de estupideces que abundan, además de que cada día el totalitarismo pequeñoburgués de lo políticamente correcto es cada vez más tajante y ostracista por lo que me estoy cansando de esa falta de libertad de expresión, además de que también me es cada vez más molesto estar socializando con millones de imbéciles a los que ni siquiera conozco en persona, por lo que ahora me gustaría alejarme de ello y rescatar este pequeño espacio, junto con el blog hermano El Jardín del Guajolote, donde intentaré hacer más críticas a la corrección política, el liberalismo, los tecnócratas y de paso hacer algo de propaganda comunista sin tener el yugo del judeonazi Mark Zuckerberg por vía de su "red neuronal" y es que además de todo, algo que hay que tener en cuenta que los blogs que compartimos música, películas, libros y otros bienes comunes intelectuales de forma gratuita somos una resistencia en contra de la propiedad privada de los medios de producción y la pequeña propiedad intelectual, por lo que podemos considerarnos como una fuerza comunista con el potencial de resistir en contra del capitalismo tardío y sus tecnocráticas políticas del miedo.

Como pueden ver desde el título, este es un repost de un disco que fue publicado por aquí hace 9 años y que básicamente es uno de mis preferidos, sin embargo, me decidí a volverlo a publicar, ya que además de que quiero corregir la vieja reseña que seguramente está llena de errores gramaticales, ortográficos y otras cosas que quiero evitar en esta nueva reseña, pero bueno, en ese tiempo era un adolescente estúpido e intentaba hacer lo mejor que podía, sin embargo, creo que en esto de escribir se puede mejorar mucho y hacer lo más posible por no incluir lenguaje vulgar y tener una redacción lo suficientemente buena. Por otro lado, también quiero mencionarles que les estoy compartiendo el remaster más reciente de este álbum, hecho por la disquera coreana Big Pink en el 2016, el cual viene editado en mini LP, pero para no aburrirlos más, vamos con la reseña:

The Fraternity of Man se formaron en 1967 en los Ángeles, California con las cenizas de The Factory, un grupo de garage psicodélico que encabezaba Lowell George (más conocido por su labor en Little Feat), en donde el bajista Martin Kibee, el guitarrista Warren Klein y el baterista Ritchie Hayward habían tocado, aunque pronto George se iría a las filas de los Standells (otro grupo de garage muy importante) y los tres miembros restantes se unirían con el guitarrista Elliot Ingber, quien había estado en las filas de los Mothers of Invention cuando grabaron su primer álbum en 1966, y en un encuentro casual durante el Verano del Amor en San Francisco, conocieron a Lawrence "Stash" Wagner, quien se les uniría completando así la formación de The Fraternity of Man.

Grabado en la primavera del 68 con el apoyo e interés de gente como Canned Heat, Jimi Hendrix, Jim Morrison y Janis Joplin, quienes se mantenían al tanto de lo que hacía el grupo, su debut salió un 24 de Junio de ese año, el cual estuvo producido por el histórico e importantísimo Tom Wilson, quien produjo los primeros álbumes de los Mothers of Invention, los primeros de Bob Dylan, los 2 primeros de The Velvet Underground y el único disco del quinteto bostoniano Ill Wind Flashes, salido también en 1968.

Aunque el disco en su momento tuvo una respuesta muy tibia por parte del público y esto ayudó a que el grupo terminara tronando en 1969, su tema Don't Bogart Me terminaría siendo usado por Dennis Hopper en la mítica película Easy Rider, salida en el 69 y a pesar de eso, el tema apenas alcanzó el modesto lugar 86 de las listas de popularidad.

El debut homónimo de The Fraternity of Man es básicamente una mezcolanza de géneros, pues aquí hay rock ácido, raga rock, blues, country e incluso rock and roll cincuentero, pero todo bajo la perspectiva influenciada por el consumo de drogas psicodélicas, marihuana y por un ambiente muy hippie en donde se escuchan ecos de Country Joe & The Fish, The Electronic Hole, The Savage Resurrection, los Byrds y el Freak Out de Frank Zappa, ya que hay canciones que hablan abiertamente del consumo de marihuana, otras con tintes humorísticos y otras que son viajes psicodélicos que rayan con lo surrealista y lo místico, ya que además de que hay guitarras cargadas de fuzz, hay efectos psicodélicos, tamburas y arreglos que coquetean con la música clásica de la India, lo que se ve contrastado con canciones de country rock primigenio y de blues.

El disco comienza con In The Morning, que es básicamente una oda al consumo matutino de marihuana en tono de blues psicodélico con las guitarras fuzzeadas de Ingber y Klein, haciéndonos recordar al Country Joe más chistoso o incluso a un tema del grupo mexicano los Spiders.

En el segundo tema tenemos Plastic Rat, que personalmente es uno de mis preferidos del álbum, el cual comienza con unos efectos psicodélicos y a lo largo de la canción, Stash va narrando el autoritarismo que en ese momento se ejercía contra los hippies en los Ángeles, incluyendo una experiencia propia que retomaría para otra canción del mismo disco, mientras que Warren casi al final hace unos pequeños solos psicodélicos de guitarra excelentes. Una de las mayores obras maestras del grupo.

Don't Bogart Me (o Don't Bogart That Joint) es country rock primigenio que tiene ecos de los Byrds en su etapa country que comenzaría precisamente en 1968 con su disco Sweetheart of Rodeo y como decía más arriba, este fue el tema que los catapultó como grupo de culto gracias a la película Easy Rider de 1969, sin embargo, creo que este es uno de los temas más flojitos del disco, teniendo en cuenta que hay canciones que de verdad podrían considerarse obras maestras de la psicodelia gringa y con las que puede entenderse perfectamente el motivo por el cual grandes nombres como Jimi Hendrix, Canned Heat o Jim Morrison se interesaron tanto en su trabajo en estudio e incluso les mostraron apoyo.

Stop Me, Citate Me es básicamente un medio tiempo psicodélico en el que otra vez se vuelven a mostrar ecos de Country Joe McDonald, con una letra que suena entre romántica y cómica. Gran tema.

Bikini Baby es rock and roll cincuentero que básicamente se mofa de Elvis Presley de una forma deliberadamente mala, ya que Stash Warner lo hace a modo de parodia y suena como un imitador malísimo de Elvis que apenas sabe cantar, mostrando así ecos de Frank Zappa y su constante mofa al Doo Wop cincuentero. Sin embargo, no quiero que se me malentienda, ya que si bien la imitación a Elvis es pobre, creo que esa era la idea desde un principio, pues se trata de un tema para divertirse un rato.

Oh No, I Don't Believe It es de la autoría de Frank Zappa y al parecer la trajo Ingber de su estancia con los Mothers of Invention, aunque también se especula que fue por parte de Tom Wilson, quien había producido los primeros discos de dicha agrupación, sin embargo, aquí The Fraternity of Man le agrega su propio sabor en donde mezclan las improvisaciones del rock ácido con la música clásica de la India, en donde también se escuchan una serie de efectos psicodélicos de estudio, con un Elliot Ingber que se escucha mejor que nunca con su telecaster que vomita fuzz y un tablista desconocido. Definitivamente una de las obras maestras del grupo.

Wispy Paisley Skies es una mezcla un tanto extraña de country rock con raga rock y psicodelia ácida, en donde si bien la instrumentación es casi completamente acústica y bastante tradicional para el género, la composición no lo es y también habría que mencionar la incorporación de la tambura hindú y los pequeños arreglos guitarra fuzzeada tocados por Warren Klein que hacen de este tema todo un deleite, por otro lado, a este tema le encuentro ecos de un grupo muy posterior llamado Relatively Clean Rivers, liderado por Phil Pearlman de The Beat of The Earth, pues es básicamente una combinación de country rock con psicodelia orientaloide. Obra maestra.

Field Day es otro tema de protesta, el cual vuelve a tomar el tema de la represión hacia los hippies por parte de los gobiernos autoritarios de todo el mundo, e incluso el último verso de la canción dice "si estás embarazada, te patearé, porque una mujer embarazada cuenta como dos", todo ello acompañado de una música de tipo militar.

Just Doin' Our Job vuelve a tomar la premisa básica de Plastic Rat, esta vez en tono de country rock similar a Don't Bogart Me, donde el cantante vuelve a narrar como los policías de aquel entonces lo sacaron de su casa a golpes con la justificación de "nosotros solo hacemos nuestro trabajo" y también al final se incluyen fragmentos de un discurso de Hitler, sin embargo, creo que esta referencia al nazismo es mucho más vigente en estos tiempos que hace casi 53 años que salió este disco, pues hoy vivimos en un régimen mucho más parecido al de los nazis que el que vivieron los hippies en aquel tiempo o tal vez incluso peor, pues si uno tiene en cuenta que entre el yugo pequeñoburgués de la corrección política que condena a la gente al ostracismo y el cada vez más asfixiante control digital por medio de las redes sociales y demás, el totalitarismo tecnocrático-liberal es mucho más asfixiante y paternalista, además de que se esconde en un discurso pseudo-ascético y new age que llama a la sociedad a la no-involucración y al cinismo, por lo que podemos decir que este paternalismo de derecha (mal llamado "progresismo liberal" o "izquierda liberal") se parece mucho a una distopía huxleyana donde el poder absoluto lo tienen los expertos y estos tienen a una sociedad conformista completamente controlada por la tecnología.

Blue Guitar es básicamente blues psicodélico instrumental tocado por Elliot Ingber y su telecaster fuzzeada, no hay mucho más que decir más que es uno de los mejores temas del disco.

Last Call for Alcohol sigue exactamente la misma fórmula que Don't Bogart Me, country rock con oda a las drogas, esta vez al alcohol, no es el tema que más me gusta del disco, pero tiene su mérito. 

Para cerrar con broche de oro, Candy Striped Lion's Tails es básicamente psicodelia ácida caleidoscópica con influencias hindúes, haciendo eco a The Beat of The Earth de Phil Pearlman, los ingleses Sam Gopal, los Yardbirds o incluso a los Savage Resurrection, ya que aquí Warren Klein se encarga de unos solos de guitarra fuzzeada ultra-psicodélicos que rayan con lo místico y lo surreal, mientras atrás está ese mismo tablista desconocido de Oh No, I Don't Believe It que se encarga de darle más sabor hindú a este temazo que es un viaje de ácido donde los colores verdaderamente se escuchan y colocan a este tema, no solo como la mayor obra maestra del grupo, sino como una de las mejores canciones de toda la historia de la psicodelia.

Si bien The Fraternity of Man no tuvieron el éxito esperado en su momento y la respuesta del público y la prensa fue tibia, sí lograron convertirse en un grupo de culto que sigue siendo muy querido entre los aficionados a la psicodelia, los cuales incluso llegan a comprar copias originales del disco a un precio bastante caro (al menos para mí, ya que tampoco es una super rareza, pero como estoy pobre, el dinero para mí es oro en este momento) y es que es un disco en el que abundan los temas de calidad en los que hay una instrumentación magistral, un vocalista que no es el mejor pero que logra cumplir su papel por medio de la frescura, elocuencia y honestidad. Lamentablemente, el grupo solo sacaría un álbum más el año siguiente, que a pesar de ser muy bueno, no tendría los mismos niveles de lisergia que este tiene y se enfocaría en unos arreglos mucho más básicos de blues rock con tintes psicodélicos y sacarían un EP en los 90's con unas regrabaciones de algunos de sus temas que ya no tienen el mismo brillo que las originales.

Un disco que no pueden perderse.

P.D. En estos días se vienen algunas sorpresas, estén al pendiente.

23 ago. 2020

Fields - Fields (1969)

Sigue la pandemia y pues ya que desde hace un mes o más, no he publicado nada, así que ahí les va un clásico del heavy psych, el cual estaba mal remasterizado, ya que era una mala transferencia del LP original del 69, así que le hice algunos ajustes, entre ellos, lo ecualicé bien, quitándole bastantes rangos bajos y medios y aumentándole un poco los agudos, así como también le corregí el tono, ya que el disco original no sonaba tan grave y eliminé un pequeño click (del vinilo) que aparecía en una canción, por lo que aquí tienen una experiencia lo más fiel posible al disco original de 1969.

La historia de los Fields comienza en 1965, cuando el guitarrista Richard Fortunato y el baterista Steve Lagana, quienes formaban parte de un grupo de garage llamado los Preachers, se salieron y se fueron cada uno por su lado, Fortunato con los Vejtables (uno de los primeros grupos sanfranciscanos en salir) y Lagana con Johnny Rivers, luego se volverían a reencontrar cuando se unieron al bajista Patrick Burke para formar a los W.C. Fields Memorial Electric String Band, quienes colgaron un par de sencillos en 1966, luego en 1967 cambiarían su nombre a ESB (abreviatura de Electric String Band) y colgarían otro sencillo.

Para 1968, volverían a cambiar de nombre, esta vez a Fields y se reinventarían como power trio (teniendo en cuenta que en sus encarnaciones pasadas había 5 miembros), influenciados tanto por los grandes tríos de poder como Cream, Hendrix y Blue Cheer como por los Beatles y el soul. A principios del 69, firmaron un contrato con la disquera UNI y poco después sacaron su primer y único disco de larga duración que es el que hoy vamos a reseñar, lo que los ayudó a hacer extensas giras a lo largo de los Ángeles, California (su lugar de origen), alternando con otros grupos que estaban apunto de hacerse populares como Stack, The Hook, Alice Cooper, Zekes, The Illinois Speed Press, Supachief, etc. Así como también fueron abridores de grupos como Led Zeppelin, Canned Heat y los Doors.

En 1970, se separaron, cuando su bajista Patrick Burke decidió entrar a la secta hippie/new age del Padre Yod y consecuentemente formando parte de su grupo de psicodelia experimental Ya Ho Wa 13, además de cambiar su nombre a "Sunflower".

La música de Fields se puede definir como un heavy psych que combina sin prejuicio alguno elementos de blues, soul y pop, por lo que lo considero un trabajo bastante diversificado pero que mantiene su esencia pesada y psicodélica, por lo que podría ser difícil de digerir para algunas personas que esperaban un trabajo más oscuro y tosco, pero les aseguro que después les gustará.

El disco abre con Elysian Fields, donde muestran sus intenciones de ser un power trio potente y pesado con sabor lisérgico, pero que está abierto a la experimentación con la música negra, pues incluye a unas coristas negras, que según leí, eran las mismas que cantaban con Ray Charles. Por lo que podemos decir que Fields es un grupo un tanto único en su especie, ya que en su música se escucha cierto potencial comercial pero sin sonar ñoños, y tampoco sin vampirizar al pop con las guitarras propias de la psicodelia pesada.

El segundo tema es Bide My Time, el cual se podría decir que es un poco más convencional dentro del heavy psych, pues de alguna manera recuerda tanto a Blue Cheer como a Grand Funk y a Cream, sin embargo, se termina con un final un tanto experimental, que algunos han hecho notar que suena un tanto proto-Ya Ho Wa 13, por lo que tal vez esto influyó en Patrick Burke cuando se unió al grupo del Padre Yod en los 70's. Temón.

El tercer tema es Take You Home, un blues ácido, pesado y cachondo que recuerda a Cream, pero con unas guitarras más limpias y además, el tono cachondo de la música va con las letras que sugieren un encuentro sexual con una chava. También como dato adicional, esta canción fue versionada primero por los japoneses Speed, Glue & Shinki en su segundo disco de 1972 y luego por los filipinos Juan de la Cruz, de quienes el bajista insiste en que es una canción de su autoría cuando de hecho en el disco de Fields dice que es de la autoría del guitarrista Richard Fortunato, además de que la versión de Fields salió en 1969, mientras que las de Speed, Glue & Shinki y Juan de la Cruz salieron en 1972 y 1973 respectivamente.

Jump On You es el tema más soulero del disco, en el que vuelven a incluir a las coristas negras, sin embargo, las intenciones pesadas y psicodélicas del grupo también hacen gala, así como también las letras y el tono cachondo de la canción nos hacen sugerir algo relacionado con el sexo.

Sun Would Set es la canción más popera del disco, con un ritmo un tanto baladesco y sentimental, se asemeja bastante a Hey Jude de los Beatles, incluyendo ese coro pegadizo del final que va "Ah, we love you! Let us get together now!", que bien podría ser coreado en un concierto.

Love Is The Word condensa las intenciones más experimentales y camaleónicas con las de un power trio fiel a su psicodelia pesada, pues aquí hay de todo: blues duro y guitarrero, psicodelia ácida, pop experimental que recuerda al Sargento Pimienta y soul que incluye secciones de metales y coristas femeninas negras, así como letras idealistas y hippies que hablan del amor de una forma abstracta, todo esto en una ambiciosa obra de más de 18 minutos de duración, mostrando también en parte el impacto que tuvieron Iron Butterfly con su obra maestra In-A-Gadda-Da-Vida en los futuros grupos de heavy psych, quienes a como diera lugar, querían tener su propia canción larga que ocupara todo un lado de un disco.

Disco recomendado a todos los fans de la psicodelia, incluso si tiene ciertas irregularidades a lo largo del disco que lo hacen un tanto difícil de digerir. Este es un clásico del heavy psych que estoy seguro de que muchos grupos anhelan con tener un disco de este nivel como mínimo.


1 jul. 2020

The Underground Electrics/The Firebirds/The 31 Flavors - Discografía (1968-69)

La cuarentena sigue y de alguna manera ya me he acostumbrado a vivir encerrado, no extraño para nada a aquella asquerosa "normalidad" y es más, cada día odio más a la burguesía y a sus estúpidos aliados, ya sea a los traidores de clase, las otras clases o a los grupúsculos "progresistas" que piden con vehemencia ser incluidos dentro del proyecto capitalista, pero la cosa no termina ahí, hace días, el "exitosísimo" y "multitrillonario" de Ricardo Salinas Pliego salió a dar unas declaraciones que me hicieron encabronar, ya que el muy mierda ahuevo quiere que se "reactive la economía" en medio de la pandemia, y en su cuenta de Twitter declaró lo siguiente: "El trabajo dignifica nuestras vidas; les da significado y sentido. Por ello es importante defender a las empresas, que son las principales generadoras de empleos, riqueza y prosperidad". Este hijo de la chingada lo que quiere es que toda su mano de obra barata regrese para seguirla explotando sabroso y él se siga enriqueciendo. Y así, los estúpidos progresistas liberales, lejos de ser una buena alternativa que se muestra contestataria y que tiene buenas soluciones a los problemas, crean teorías absurdas que lo único que buscan es ofuscar las tensiones sociales con pendejadas sobre la opresión a grupúsculos identitarios y a los que insistimos con el análisis marxista de la problemática social, somos calificados de "fascistas", "conservadores", "tankies", "reduccionistas de clase", etc. E incluso, pueden llegar a justificar la explotación hacia el obrero como una mera cuestión de culpa individual, haciendo todo un acto de cinismo y deshonestidad política e intelectual. Pero en fin, este post no es para expresar mis quejas políticas, ni tampoco para darles motivo a los niños rata estúpidos y vengan a dejarme comentarios llenos de insultos que van directo a la bandeja de spam.

Hoy les traigo esta trilogía de discos hechos por un grupo de músicos de sesión cuyas identidades permanecen desconocidas desde hace más de 50 años, se dice que posiblemente pudo haber sido algún grupo de soul, pero tal rumor me parece falso, ya que la influencia del género es mínima, además de que los músicos no suenan como negros, sino que su música tiene un sabor garagero muy marcado, lo que me hace tener cierta seguridad de que se trataba de músicos blancos y jóvenes que conocían perfectamente el panorama del rock de la época, también otra cuestión en debate es su nacionalidad, pues existen algunas fuentes que afirman que se trataba de un grupo británico, pero el hecho de que la disquera Crown, que era una subsidiaria de Modern Records, la cual estaba establecida en los Ángeles, California, también habría que afirmar que la mayoría de grupos ingleses no tenían un sonido tan pesado, ácido, crudo, oscuro y sucio, además de que las influencias del garage rock fueron casi exclusivamente de América (el continente), por lo que con absoluta certeza puedo afirmar sin temor a equivocarme de que estos músicos eran de Estados Unidos y probablemente eran de los Ángeles, por lo que no sería improbable que estos músicos conocieran bien a los grupos de la escena local como Stack, The Hook, Fields, Zekes, Illinois Speed Press, Alice Cooper, Supachief, Strawberry Alarm Clock, Steppenwolf, T.I.M.E., entre otros y que incluso, alguno de los que tocaron en estos discos, fuese miembro de alguno de esos conjuntos.

Otra cosa que habría que mencionar es que Crown Records se dedicó mayormente a lanzar discos de lo que hoy conocemos como exploitation, que básicamente se trata de discos de bajo presupuesto, grabados por músicos anónimos y que generalmente tienen una producción cruda y algo rudimentaria, en estos discos lo que podemos encontrar son generalmente versiones (o refritos, como les decimos en México) de canciones populares en ese momento que varían de calidad o composiciones originales que suenan extrañas, estrambóticas, inusuales, subterráneas, crudas (todo esto no lo digo en mal plan) y hasta de mal gusto (sí, cuando escuchen estos discos, ya sabrán por qué lo digo). Estos discos, irónicamente, están hechos con intenciones abiertamente comerciales, ya que generalmente fueron intentos de disqueras de bajo presupuesto de incursionar en el mercado de algo que está de moda en ese momento, pero los resultados finales suelen ser generalmente anti-comerciales, por lo que muchos de ellos han llegado a generar un fervor casi religioso o más bien, un culto entre coleccionistas empedernidos, melómanos que gustan de cosas extrañas y hasta pseudo-arqueólogos del ciberespacio. Estos discos comenzaron a perder relevancia en los 70's, cuando las discográficas empezaron a ser menos punitivas con los músicos en cuestiones legales, y además, dejaron de ser productos que en algún momento pudieron haberse vendido más o menos bien, por lo que pronto dejaron de producirse al punto de desaparecer, ya que además de todo, se les llegó a considerar como productos kitsch o de mal gusto.

Musicalmente hablando, los Underground Electrics/Firebirds/31 Flavors compartían más con Blue Cheer que con Jimi Hendrix, Grateful Dead o cualquier grupo hippie de la época, pues citando al bajista Dickie Peterson, el describía a su grupo de esta manera: "los hippies solían besar bebés y comer flores, nosotros comíamos bebés y besábamos flores", dando a entender el motivo por el que Blue Cheer fueron considerados el grupo menos agraciado de San Francisco por algunos de los personajes más reconocidos como algunos miembros de Jefferson Airplane y Grateful Dead, pero los Firebirds iban aún más allá de ser simplemente un grupo visceral, pues su música es una gran definición de lo que significa "malviaje", lo que vemos aquí es un fiel retrato del lado oscuro de los 60's, desde los acontecimientos mundiales del 68 hasta la masacre de la Familia Manson, la guerra de Vietnam, los acontecimientos del festival de Altamont, los experimentos del Fondo Monetario Internacional en América del Sur, el Avandarazo, etc. De esta manera, los Firebirds crearon un heavy psych que además de sonar pesadísimo, crudo, directo, sucio y demoledor, también sonaba a un malviaje de LSD, de imágenes oscuras, siniestras y devastadoras de un futuro funesto que ya olía a podredumbre.

Ahora sí vamos con los discos:

The Underground Electrics - Hey Jude (1968)
De sus tres discos, este es el más blusero, pero también es el menos agraciado, pues por un lado, tenemos a un cantante de lounge o de country que se escucha viejo y cansado y que suena completamente fuera de lugar, y por el otro, tenemos una versión de pésimo gusto de Hey Jude que le da título al disco, por lo que podemos aseverar que aquí había ganas de lucrar con el público joven que estaba completamente imbuido en la psicodelia y otras ondas de la época.

La versión de Hey Jude, no hace falta describirla más, como dije, es de pésimo gusto, está tocada con las... Aunque muchos podrían terminar amándola precisamente por esto, es tan grotesca que conmueve.

En el siguiente tema tenemos una versión de Crossroads de Robert Johnson al estilo de Elmore James, incluyendo sus variaciones en la letra, y aunque la voz suena completamente fuera de lugar, la interpretación de los Firebirds es para quitarse el sombrero.

Boogie Chillen es más que nada una variación mayormente instrumental (afortunadamente) de un tema homónimo de John Lee Hooker, y aunque no hay muchos solos de guitarra, la interpretación es excelente.

The Syndicator es otra variación de un tema de John Lee Hooker, que otra vez tiene alteraciones en las letras y una interpretación vocal que hace preguntarnos, ¿Por qué carajos tuvieron que incluir a un cantante que no suena nada familiarizado con el rock y que por lo tanto, no se acopla con el estilo que maneja el grupo? Son misterios de la vida, pero afortunadamente los Firebirds vuelven a hacer un trabajo muy meritorio.

No Love In My Heart es un tema de Elmore James (el blusista preferido de Jimi Hendrix) que está interpretado en un modo más de rhythm and blues cincuentero, el cual suena excelente, y aquí el cantante no suena tan mal como en las otras canciones.

Goodbye Baby es una variación de otro tema de Elmore James (¿Por qué tanta obsesión con él?), pero con las letras cambiadas. Aquí aparecen todos los miembros de los Firebirds, incluyendo el vocalista de la voz ronca.

No estoy seguro si Queen Bee se trate de una canción original o si se trate de alguna variación instrumental de algún estándar del blues, si alguien que conozca más de blues puede corregirme, bienvenido, pero lo que sí puedo decir es que la interpretación me recuerda muchísimo a la época de los Yardbirds con Jeff Beck y a los primeros años de Led Zeppelin.

Sunnyland es otra rola de Elmore James, aquí lo que veo es algo misterioso, pues no sé si la disquera o el grupo estaba obsesionado con el gran blusista, ya que al menos un 50% o más del disco está compuesto por interpretaciones de sus composiciones.

Dark and Dreary y Dust My Blues son del mismo autor, y como siempre, la ejecución instrumental es excelente, pero la voz está fatal.

The Firebirds - Light My Fire (1969)
En este segundo disco, en el que hay un cambio de nombre y también, un cambio de vocalista, se escucha a este grupo mucho más acoplado y más psicodélico, la influencia del blues está menos presente y los músicos están mostrando lo que mejor que sabían hacer: heavy psych.

El cambio de vocalista fue algo que notoriamente mejoró al material y a la ejecución instrumental del grupo. Pues este nuevo vocalista suena completamente acoplado con el grupo, su voz rasposa, de garage rock, que suena entre James Lowe, Steve Morgen y Bob Dylan, simplemente funciona perfectamente con el estilo que manejaba la banda. Pero eso no es todo, las canciones suenan mejores, más interesantes y más enérgicas, con un sonido mucho más lisérgico y crudo.

El disco comienza con un refrito instrumental de Light My Fire de los Doors, al que titularon Warm Up, no sé por qué, posiblemente sea por error de impresión, el cual es una especie de lounge psicodélico de guitarras limpias y un ritmo a tono de jazz ligero bailable que coquetea con el rock ácido, y aunque sigue siendo un intento oportunista de atraer al público joven, está muy bien hecho, los músicos suenan impecables aquí.

La siguiente canción titulada Delusions, sigue con las guitarras limpias y es que se trata de una balada de rhythm and blues que suena un tanto deudora con la primera época de los Rolling Stones, pero la interpretación vocal le da un sabor muy garagero que la hace aún más interesante y cálida, pero lo mejor está por venir.

Reflections es heavy psych de altos vuelos acompañado de una atmósfera siniestra y brutal que fácilmente pudo haber hecho que este grupo se codeara con grandes como Blue Cheer, Mariani, Frijid Pink, Stone Garden, Smack, Bolder Damn y los Bulbous Creation. Con una guitarra bestial que no dudaría ni tantito que fuese influencia para los grupos de doom metal de los 80's, una batería crudísima y un vocalista que recuerda tanto a Kelly Green como a un Demis Roussos desgarrador. Luego incluirían una versión instrumental en el disco de los 31 Flavors a la que titularon Distortions of Darkness, que es todavía más pesada.

Bye Baby es un blues que incluyeron también en el álbum de los Underground Electrics, aquí no canta el cantante viejo y cansado de lounge, sino el vocalista que acompaña a la mayoría de las canciones de este disco. Musicalmente recuerda a las interpretaciones de canciones de blues que hacían Blue Cheer o incluso a su obra maestra Babylon.

Gypsy Fire suena entre Blue Cheer y Jimi Hendrix, aunque también oigo reminiscencias de la escena de Detroit, de grupos como Dick Rabbit y Frijid Pink, aunque sinceramente dudo que los músicos implicados en este proyecto escucharan a tales grupos, pero la similitud es impresionante, por el fuzz tan pesado, las atmósferas psicodélicas y la producción tan cruda.

Free Bass es un jam, que en realidad está dividido en tres partes (las otras dos están incluidas en el disco de los 31 Flavors), y que de alguna manera recuerda a grupos como Cream y Iron Butterfly, aunque con una ejecución más garagera.

No Tomorrows recuerda tanto a Blue Cheer y Jimi Hendrix, como a algunos de los mejores grupos de heavy psych de la época como Stone Garden, Glass Sun, Frijid Pink, The Hook, etc. Es psicodelia pesadísima, con un fuertísimo sabor a garage rock y una ejecución magistral (para su estilo, no me linchen).

El disco termina con Light My Fire, que en realidad no es la canción de los Doors, y tal vez esta es la que debió haberse titulado como Warm Up (que en español se traduciría como "calentando" o algo así, seguramente en referencia a la práctica de calentamiento con los instrumentos) pues es otro jam, esta vez de blues/boogie rock, con una guitarra tan buena que fácilmente podría verse al tú por tú con Jeff Beck o con Eric Clapton.

The 31 Flavors - Hair (1969)
Esta es la tercera y última entrega del grupo, que de alguna manera es más inconsistente que la anterior, pero más pesada y oscura.

El disco inicia con una versión del tema del musical Hair, que básicamente está tocada en modo de banda de garage, todo elemento festivo, optimista y de soul queda eliminado por una ejecución que supongo, intenta imitar a Jefferson Airplane en el Surrealistic Pillow, pero termina sonando más a la de una banda de garage de mediados de los 60's, con el mismo vocalista ronco del otro disco, esta vez haciendo una especie de imitación de Bob Dylan en Subterranean Homesick Blues, que es esta especie de proto-rapeo grasoso derivado del talking blues (que básicamente no es blues, sino country), por lo que me atrevería a decir que esta versión es como una especie de perversión de los ideales hippies, una especie de visión aterradora de lo que vendría para el verano y el otoño del 69.

Después llega otro tema del musical Hair, Aquarius (Let The Sunshine In) que viene acompañado de una voz femenina (yo supongo para intentar imitar a Jefferson Airplane y otros grupos de la época que tenían cantantes femeninas), aunque curiosamente, la cantante no es muy buena que digamos y la versión no es nada memorable, a excepción de algunos guitarrazos que llegan a escucharse en el fondo, por lo que yo supongo que fue incluida aquí nada más por rellenar.

Protest es la primera canción original incluida en este disco, y está en clave de heavy psych con guitarras limpias, que suena muy similar a un grupo llamado Joshua, del que ya hemos hablado aquí, aunque con un tono más oscuro, drogado y depresivo.

Free Fuzz y Free Drum son las otras dos partes del jam que mencioné en la reseña del disco de los Firebirds. Los títulos explican bien de qué se tratan.

One-Two-Three-Four empieza como un tema de garage rock con guitarras limpias y un vocalista distinto que suena menos ronco, luego se transforma en un blues que recuerda a Blue Cheer pero sin la distorsión.

Real Far Out es en realidad un refrito de Steppin' Out de Memphis Slim, el cual (se supone) está basado en el que hicieron John Mayall y los Bluesbreakers en el 66, aunque la interpretación me suena más a como si fuese una interpretación de Mariani o de Blue Cheer, la carga de fuzz en la guitarra es inmensa y la ejecución general del grupo es machacante. Una interpretación demencial.

Distortions of Darkness se trata de la versión instrumental de Reflections, y es aún más pesada y oscura que la versión que se encuentra en el disco de los Firebirds. Por poco tiempo (teniendo en cuenta que este disco salió en 1969, de acuerdo a la mayoría de fuentes) se adelantaron a la oscuridad que se volvería el sello de los ingleses Black Sabbath, pero también de grupos gringos como Punch y los Bulbous Creation y por supuesto, del doom metal que vendría para los 80's, de hecho, existe un tema de Witchfinder General que me suena casi idéntico. El mejor tema el disco.

Ya que terminamos con las reseñas, les cuento que estos discos los conseguí gracias a un buen amigo brasileño que también es bloggero (Thank you, Nel!) y a un usuario de Soulseek, con excepción del disco de los Firebirds, que lo encontré en Rutracker.org, me imagino que los consiguieron ellos a través de algún programa como Deezloader, ya que los discos de los Underground Electrics y de los 31 Flavors son de origen WEB y se encuentran en plataformas de streaming, pero cuando por fin los escuché, me sorprendió el horrible trabajo de remasterización que hicieron en ambos trabajos, pues hicieron un horrible trabajo de remasterización que incluía inversión de canales, mala ecualización, volúmenes desnivelados para los canales y demás, por lo que tuve que hacer todo un trabajo para que sonaran más fieles a como salieron esas grabaciones en 1968 y 1969 respectivamente.

Desafortunadamente no pude conseguir los escaneos de las portadas y etiquetas del disco de los 31 Flavors, por lo que incluí la portada frontal en la mejor calidad que pude encontrar por ahí en la red.

También quiero comentarles que encontré otro sitio para almacenar los archivos que me ofrece las funciones que necesito, esta será la primer subida que hago ahí y espero que funcione bien.

Espero que disfruten estos discos, ahora que están disponibles en FLAC, porque son verdaderas obras maestras del heavy psych que no se pueden perder por nada del mundo.

La Familia Manson a modo de ilustración.

20 abr. 2020

Sainte Anthony's Fyre - Sainte Anthony's Fyre (1970)


Seguimos en la cuarentena. El aburrimiento y la incertidumbre se han mezclado hasta un punto en el que es mejor aplicar la estrategia del conspiranoico-new age promedio de no ver las noticias y menos cuando la mayor parte de los periodistas que salen en los noticieros son gente cínica, vendida y doblemoralista, y no lo digo por defender al blandito de nuestro presidente (Andrés Manuel López Obrador, alias “el Peje”) con sus estúpidas políticas progres, sino, porque gente como Ciro Comes Mierda Gómez Leyva, Javier Alatorre o Joaquín López Dóriga, son tan anti-éticos, irresponsables y mierderos, que son capaces de incitar a que la gente salga de sus casas en plena pandemia con el único fin de joder al actual mandatario. Así, se vuelve preferible ver por 4 horas seguidas a Mr. Bean o ponerse a ver películas, que ver noticieros. Ahora, queridos lectores, para que no se me desesperen, pues es hora de colgar un nuevo disco por aquí, que es probable que ya conozcan o que al menos, lo tengan ubicado de vista.

Este es uno de esos discos que el listillo promedio que presume de ser muy conocedor del rock pesado subterráneo o de que le gusta la psicodelia dura, ignorará de su existencia o no le gusta porque suena muy lo-fi y crudo para su gusto, ya que él prefiere álbumes y grupos sobrevalorados e irrelevantes (Dígase: Leaf Hound, Captain Beyond y demás).

Este disco lo conocí por recomendación de un gran amigo sueco que ya lleva fácil uno o dos años desaparecido de la red, decidí escucharlo y desde la primera vez me gustó, por allá en la primavera del 2013, pues a pesar de que la calidad de sonido del disco parezca que fue grabado para una audición o que lo grabaron en una de sus tocadas con una grabadora de 2 pistas entre el público, aquí escuchamos a una banda con mucho potencial en su estilo: Hay energía desbordante, una atmósfera directa del garaje o el sótano, mucha lisergia, potencia y dureza, es decir: Los elementos necesarios para hacer un buen disco de heavy psych.

Sainte Anthony’s Fyre eran originarios de Trenton, Nueva Jersey (lugar que también vio nacer a Negative Space por este mismo tiempo), se formaron en 1967, después de que todos sus miembros colaboraran en diversas bandas de garage, bubblegum y soul. El grupo estuvo conformado por el baterista inglés Bob Sharples, el guitarrista Greg Ohm y el bajista Richy Helmke, luego en 1968, se les uniría Tom Nardi en el bajo, cuando Helmke tendría que irse a Vietnam a hacer servicio para la armada estadounidense.

Al estar representados por Dickie Diamond (quien representaba a Patti LaBelle), consiguieron tener un contrato con CBS y grabaron algunas canciones que hoy están perdidas. Luego, a alguien se le ocurrió la idea de que se fueran a grabar a un estudio de soul, en el que no grababan con amplificadores, sino que todos los instrumentos debían estar conectados a las consolas, por lo que se retiraron y con nuevos representantes, los programaron para los estudios Electric Lady donde al parecer no grabaron nada y finalmente el disco fue grabado en los estudios L&H de Nise Productions, Inc. En 1970.

El grupo logró tener cierta difusión en las estaciones de radio subterráneas su natal Nueva Jersey y en Philadelphia, así como también lograron abrirles a grupos como Fleetwood Mac, Grand Funk, James Gang, los Grassroots, Wishbone Ash y al grupo de Edgar Winter. Se separaron en 1973.

Ahora, a hablar de la música:

El debut y único disco de Sainte Anthony’s Fyre, es tal vez uno de los álbumes con peor calidad de sonido que he escuchado junto con la mayoría de la discografía del Three Souls In My Mind, el único disco de Smokin’ Willie, Emerges de Stone Harbour, Meet Your Ghost de Vulcan, Opens Your Mind de Joshua o las grabaciones del San Francisco’s Shiver y de la JPT Scare Band, pero con la diferencia (esto en referencia al Three Souls y la JPT) es que aquí hay un grupo con mucho talento de por medio, con un sonido potente y machacón, un disco donde no hay canciones malas y todas brillan a pesar de la poca o nula producción.

La música de Sainte Anthony’s Fyre puede definirse como un heavy psych pesadísimo que bebe tanto del rock ácido de Jimi Hendrix y Cream como del garage rock tardío de fines de los 60's, así como de grandes grupos de psicodelia dura de la época como Grand Funk, James Gang, Blue Cheer y Mountain.
El bajo está omnipresente en toda la grabación, y me sorprende que suene tanto a pesar de la falta de producción, ya que en este tipo de producciones, lo que siempre se pierde es el bajo y aquí el sonido del bajo de Tom Nardi es similar al de un contrabajo y suena muchísimo, sin embargo, también por momentos, llega a prender el fuzz y suena brutal, su estilo de alguna manera recuerda a Mel Schacher y a Felix Pappalardi, mientras que el guitarrista Greg Ohm les hace homenaje a Jimi Hendrix y Leigh Stephens, con fuzz potentísimo, y el baterista Bob Sharples, sin ser virtuoso, cumple con su labor como parte de la base rítmica, compensado con las líneas virtuosas de Nardi y Ohm.

El disco inicia con Love Over You, la cual comienza con un riff de bajo que parece una mezcla entre Mel Schacher y James Jamerson, mientras que el resto de la canción desborda sensualidad y lisergia, con un ritmo insistente y una guitarra que nos trae a la mente lo mejor del OutsideInside (disco que le da nombre al blog), el grupo logró crear una melodía super pegajosa que bien podría ser la envidia de cualquier grupete sueco insípido que dice tocar “retro rock”. Uno de los mejores temas del disco.

En el segundo tema tenemos a Get Off, que suena como a una especie de mezcla entre el disco rojo de Grand Funk y Jimi Hendrix, con un ritmo de nuevo insistente y pegadizo, pero esta vez más funky, otra vez el grupo vuelve a derrochar sensualidad, incluso en la letra.

Le sigue Summer Fun, que según el baterista Bob Sharples, está inspirada en una patoaventura que tuvieron con unas groupies y un travesti, en la que el guitarrista Greg Ohm terminaría vistiéndose de mujer. Según el mismo bataco, la canción tiene influencia de Canned Heat, aunque también le noto cierto parecido con Blue Cheer.

Starlight era la canción que usaban en los conciertos para hacer jams extendidos de hasta 25 minutos, en donde cada uno de los integrantes hacía un solo con su propio instrumento. La canción suena funky por donde se le vea, y los ecos de Grand Funk se vuelven a notar.

Lone Soul Road es una canción pesadísima, tocada de forma lenta y blusera. Aquí estamos ante heavy psych de altos vuelos. Con el omnipresente bajo fuzzeado de Nardi y el riff pesado de Ohm, estamos ante una canción que desprende psicodelia por donde sea, esta es sin duda, una de las canciones que cualquier grupete de poseros que tocan “stoner doom” hubiese dado por haber compuesto y tenerla en uno de sus discos. Un temón de aquellos.

With Your Beau suena a los Thunder and Roses, Mount Rushmore y los American Blues, con un poco de Blue Cheer, Hendrix y Deep Purple, hay un ritmo más veloz y guitarras de heavy psych. Una de las más enérgicas del disco.

Chance of Fate bien podría ser la gemela de Lone Soul Road, con su ritmo lento y pesado con su insistente bajo fuzzeado y la atmósfera lisérgica. Aquí es donde pregunto: ¿Por qué no hicieron más discos? El grupo tenía talento de por medio, su música irradia ganas y energía, no por nada les abrieron a grandes como Fleetwood Mac y Grand Funk, por lo que me imagino que sus conciertos deben haber sido toda una experiencia. Y también me hace preguntarme: Existiendo discos tan buenos como este, ¿Por qué hay tanto tipejo posero mamando a grupos tan anodinos como Leaf Hound?

El disco finaliza con Wet Back, que suena como un homenaje “heavy” a Jimi Hendrix, aunque con ecos de Grand Funk, Mount Rushmore y de los angelinos Fields también. Su estilo es medio soul, medio blusero y muy psicodélico, muy enérgico y pegajoso, un tema excelente para cerrar un disco tan bueno.

Ya que terminamos de hablar de la música, quiero decirles de última hora, hoy 3 de Julio del 2020, que tuve que editar el audio en Audacity, ya que escuché un ripeo de LP original de 1970 en el Youtube y me di cuenta de que la Rockadrome hizo todo un desmadre con el sonido del disco, haciéndolo sonar casi como si fuese un demo de audición, gracias a la pésima ecualización que le hicieron que tenía los rangos medios hasta el tope y además, habían invertido los canales, haciéndolos sonar al revés, también hicieron el pecado del brickwalling, por lo que lo estoy resubiendo para que por fin puedan escuchar este disco de la mejor manera posible, hasta que alguna disquera lo remasterice de forma correcta.

Si amas tanto al heavy psych como al rock ácido, este disco es imperdible.

Actualización del 26 de Agosto del 2020, a las 01:00am: He añadido un ripeo del vinilo original de 1970 en 24/96khz, la cual me la encontré en un sitio de torrents y que suena mucho mejor incluso que mi ecualización del remaster de Rockadrome. 

23 nov. 2019

Mariani - Perpetuum Mobile (1970)

Se nos va el año y ni siquiera tuve tiempo de acabar mi reseña del Forever Changes de Love, también se nos fue Armando Molina de la Máquina del Sonido después de haber estado muy mal de salud y cada vez están más cerca las festividades decembrinas, aunque bueno, al menos pude comprar mi bajo y hacerle una pequeña modificación. Ahora lo único que me queda es hablar de lo que más me gusta: la música.

Hoy les traigo un portento de obra, heavy psych de altos vuelos, que lamentablemente está bastante ignorado por aquellos pseudoarqueólogos del hard rock oscuro, que prefieren seguir viendo a grupos muy sobrevalorados y nada especiales antes que revisar esos discos olvidados que rebozan en calidad musical que curiosamente, abundan y uno de ellos es el debut y único disco de los texanos Mariani, que es una verdadera pasada.

Por otro lado, el disco original no tenía portada, venía en una cubierta completamente blanca al igual que todas las ediciones limitadas de Sonatone, luego en ediciones posteriores (la mayoría no-oficiales) le pusieron distintas portadas y también en la mayoría les cambiaron los títulos a las canciones, por lo que hoy una vez más, el disco recibe nuevas portada y contraportada, con los títulos corregidos, y el rip del disco lo saqué de un extinto sitio donde la gente subía discos vía emule, está sacado de la edición en CD de Akarma.

La historia de Mariani comienza en Austin, Texas, cuando el baterista Vince Mariani estaba haciendo una audición para sustituir a Mitch Mitchell en la Experiencia de Jimi Hendrix, pero los de la disquera Sonobeat lo convencieron de que formara su propio grupo y de que con este iba a triunfar, por lo que Vince puso carteles en donde buscaba a un guitarrista y a un bajista para formar un grupo al estilo de Cream, Jimi Hendrix y Blue Cheer, y es ahí cuando su colega Eric Johnson, quien aún era un puberto de unos escasos 15 años, terminó en las filas del aún sin nombre grupo de Vince Mariani, luego se les agregaría el bajista Bob Trenchard, que tan solo estaría un tiempo breve, pero que alcanzaría a grabar unos demos en 1970 para la disquera local Sonobeat.

Cuando Bob Trenchard se salió del grupo que ya había tomado como nombre el apellido de su fundador y baterista, se les unen el bajista Jimmy Bullock y el vocalista Jay Podolnick, que aunque sí estuvo presente en las sesiones del disco, solo grabó una canción, y lo sustituyeron otros vocalistas, debido a que los de Sonobeat pensaron que la voz de Podolnick no era lo suficientemente buena, aunque yo aquí diría que es una verdad a medias, ya que la voz de Darrell Peal suena muy parecida a la de Podolnick, mientras que Bill Wilson es el que hace el trabajo más destacable en cuanto a la voz, teniendo un rango más diverso, además de sonar con más fuerza.

Antes de lanzar el que sería su único álbum en 1970, sacaron dos sencillos, el primero fue acreditado a Vince Mariani como solista y salió en 1969, mientras que su segundo sencillo que viene con versiones distintas de dos canciones que fueron incluidas en en LP original, las cuales fueron grabadas con Jay Podolnick como vocalista y fueron acreditadas al grupo.

Mariani nunca lograron el triunfo prometido y su disco no tuvo gran repercusión, pero lograron abrirles a monstruos como Deep Purple, ZZ Top, Bloodrock y Johnny Winter entre 1970 y 1972.

Ahora a hablar de la música:

Perpetuum Mobile es un disco donde el rock ácido, el hard rock, el jazz y el blues se mezclan en perfecta armonía, gracias a las excelentes composiciones y a que el grupo estaba conformado por grandes músicos, y aunque si bien es cierto que aquí, Eric Johnson a veces suena a que intenta calcar a Jimi Hendrix, habría que decir que no todo en su forma de tocar es pura imitación como son los casos de Thunder and Roses y Velvert Turner o incluso sus contemporáneos Parish Hall, pues Johnson también tenía el don de crear riffs verdaderamente pesados y estridentes que bien pudieron haberlo consolidado entre los mejores guitarristas del momento y estar al tú por tú con Jimmy Page, Ritchie Blackmore, Tony Iommi, Leslie West, Paul Kossoff o incluso Leigh Stephens, Randy Holden y Jesse Harper, pero aquí a diferencia de otros discos de estilo similar, como el Stoned Guitar de The Human Instinct o incluso en parte Wicked Lady, aquí sí hay composiciones en serio y que no son meros pretextos para que Johnson se luzca, sino que todos los músicos ponen su parte y lo hacen de una manera soberbia, entre ellos Vince Mariani, que tenía toda la precisión jazzística que lo hubiese podido llevar entre los mejores bateristas de fines de los 60's, pero también tenía el plus de sonar tan crudo y potente como John Bonham, también habría que destacar que Jim Bullock, hizo un excelente trabajo como bajista y que los vocalistas que participaron aquí, entre ellos Bill Wilson (poseedor de un ronco y potente tenor dramático muy similar al de Bob Seger) el cual era un cantautor de folk, Darrel Peal (tenor lírico) y Jay Podolnick (que sería bajista un poco antes de que entrara Jim Bullock, después se convertiría en vocalista, el posee un registro de tenor lírico también). Ahora, la producción suena muy estándar para la época, pues básicamente lo que uno esperaría a escuchar en un disco de heavy psych de aquellos años, es decir, una producción cruda y orgánica con poca presencia de adornos, y aunque no sea una producción de George Martin, los instrumentos suenan perfectos para el estilo que manejaba el grupo.

El disco inicia con Last Milestone, que tiene un riff de guitarra, bajo y bataca digno de estar en un disco de Led Zeppelin, pero pronto muestran también el gusto incondicional que los miembros tenían por la música de Hendrix, incluyendo la guitarra de Johnson que incluye fuzz y wah-wah, mientras que la voz de Bill Wilson suena con muchos huevos, haciéndome recordar a Bob Seger, pero sin esa influencia directa del sonido Motown.

Sobre la serie de interludios jazzeros no hablaremos, ya que son muy cortos, pero diré que son interesantes y excelentes, aunque a algunos les podrían parecer un tanto innecesarias y que desestabilizan un poco al disco, pues hay que tener en cuenta que sí podrían sonar un tanto fuera de lugar al estar puestas junto a temas que desbordan energía y que además, son de un estilo completamente distinto, sin embargo, también muestra que el grupo estaba conformado por músicos versátiles y virtuosos que no se conformaban nada más con tocar rock, como ahora lo suelen hacer muchos grupos.

Re-Birth Day me suena un tanto similar a lo que harían un par de años después un grupo de Illinois llamado Hindenburg Lyon, e incluso con ese tipo de arreglos que comienzan de una forma pesadísima, donde destacan las influencias zeppelianas una vez más y luego se van por otra cosa, en este caso, Mariani se van primero por una parte blusera, luego regresan a la primera parte, para ir a un arreglo muy hendrixiano y aterrizar en el pop psicodélico, regresan al arreglo tipo Hendrix que incluye también un solo de Eric Johnson con fuzz y wah-wah, regresan a la parte popera y se termina con el arreglo del medio y un eco muy lisérgico. En esta canción canta Darrell Peal.

Memories Lost and Found empieza tal y como uno podría esperar que empezase una canción del Axis: Bold as Love o del Electric Ladyland, pero después aparecen riffs de guitarra que cabrían más en un disco de Led Zeppelin, para luego irse a uno solo que peca de hendrixiano, aunque aquí podríamos decir que faltó un poco más de diversidad, teniendo en cuenta que Re-Birth Day tiene más de 5 movimientos. En esta canción canta Jay Podolnick.

I Can't Hurt Myself es blues ácido y pesado con una introducción jazzera, que curiosamente ya no suena tan hendrixiano y ya va por caminos más en la línea de Eric Clapton o de Jimmy Page, aunque también recuerda un tanto a Frijid Pink, ya que regresa el vocalista Bill Wilson y aunque esta canción pudo haber sido más larga, teniendo en cuenta que el blues generalmente se cuelga, aun así con esta canción siguen gloriosos.

Mendor y Breaker son jams puramente instrumentales que suenan como una versión light de los Firebirds (aquel grupo de músicos de sesión de los Ángeles que grabó una triada de discos entre 1968 y 1969, que ahora son de culto en el heavy psych), pues a diferencia de estos, Mariani parecen no estar muy interesados en experimentar con las sonoridades oscuras y más bien les interesa crear paisajes sonoros que al mismo tiempo de sonar completamente lisérgicos, también suenan pesados, por lo que podemos decir que Mariani no se conformaban con sonar parecidos a Hendrix y a Cream, sino que también mostraban aprecio por Blue Cheer y Iron Butterfly.

Para finalizar el disco original de 1970, llega un tema que definitivamente no les gustará nada a los que dicen odiar los solos de batería, pues Pulsar es básicamente eso, un solo de batería por parte de Vince Mariani, adornado con diversos efectos psicodélicos, que recuerda tanto a los extendidos solos que solían hacer Mitch Mitchell y Ginger Baker en los directos, como a In-A-Gadda-Vida. Este tema puede que no sea brillante y que para muchos incluso justifique la llegada del punk a mediados de los 70's, pero muestra que Vince Mariani es un baterista muy desconocido por el público general, el cual pudo haber sido igual de grande que muchos otros que hoy gozan de un estatus inmenso en la historia del rock, pero prefirió mantenerse en un bajo perfil.

En los bonus, tenemos el primer sencillo de Vince Mariani con las canciones Pulsar y Boots, que básicamente son solos de batería, y el único sencillo del grupo, que incluye una versión de Re-Birth Day cantada por Jay Podolnick.

El disco fue editado de forma privada con apenas 100 copias impresas, el grupo nunca logró conseguir la popularidad que les prometieron, lo que provocó su separación en 1972.

Y pues para finalizar, si disfrutaste de grupos como Thunder and Roses, Parish Hall, los Firebirds, Sainte Anthony’s Fyre, Led Zeppelin, Zekes y Hindenburg Lyon, este disco es el correcto para ti.

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